viernes, 21 de octubre de 2016

Señor de los Milagros

Cerca al año 1651, en Lima, Perú, en Pachacamilla, una zona donde vivían esclavos, un esclavo angoleño negro plasmó, mediante una sencilla y rústica pintura, la imagen de Cristo crucificado en una tosca pared. Lo hizo por pura devoción, y para el culto privado de los esclavos.
Ocurrió que el 13 de noviembre de 1655 tuvo lugar un terrible terremoto que estremeció Lima y Callao, derrumbando gran cantidad de edificaciones. Todas las viviendas de la zona de Pachacamilla se derrumbaron, pero la pared de la pintura del Cristo no.
La fama de aquel milagro comenzó a extenderse, y mucha gente empezó a acercarse al lugar para conocer la milagrosa imagen, rezarle y pedirle favores. Incluso se produjeron algunos milagros. 
Las autoridades civiles y eclesiásticas quisieron dar fin a este culto no autorizado dando la orden de borrar la pintura. Tres personas se acercaron para cumplir la orden, pero al intentarlo no pudieron hacerlo; “al estar frente a la imagen, vi que ésta se ponía más bella y que la corona de espinas se tornaba verde” fue lo que expresó la tercer persona que se acercó a despintar el Cristo.
Entonces se decidió revocar la orden y dispusieron que se levantara una ermita provisional. El 14 de septiembre de 1671 se celebró la primera misa oficial en la ermita. Posteriormente a la pintura le fueron añadidas las imágenes de Dios Padre, María y María Magdalena.
El 20 de octubre de 1687 un violento terremoto arrasó nuevamente a Lima y el Callao, esta vez la ermita edificada en honor al Cristo se derrumbó, pero ante la sorpresa de todos la pared de la imagen del crucificado quedó intacta. Ante este hecho se ordenó la confección de una copia al óleo en tela y que por primera vez esta copia saliera en andas por las calles de Pachacamilla por idea de Sebastián de Antuñano. Esa misma imagen es la que sigue saliendo hasta el día de hoy.
La procesión del Señor de los Milagros se realiza tradicionalmente en el mes de octubre. Comienza el primer sábado de octubre y recorre la ciudad de Lima los días 18, 19 y 28 de Octubre. Finalmente su último recorrido procesional se realiza el 01 de noviembre.

Himno al Señor de los Milagros

SEÑOR DE LOS MILAGROS,
AQUI VENIMOS EN PROCESIÓN
TUS FIELES DEVOTOS
A IMPLORAR TU BENDICIÓN.
Faro que guía
da a nuestras almas
la fe, esperanza, la caridad,
tu amor divino
nos ilumine,
nos haga dignos de tu bondad.
Con paso firme
de buen cristiano,
hagamos grande nuestro Perú
y unidos todos,
como una fuerza,
te suplicamos,
nos des tu luz.



San Miguel Garicoïts

San Miguel Garicoïts, nació en Ibarre, el 15 de abril de 1797, al pie de los Pirineos en el país vasco francés, hijo de una familia de humildes pastores de ovejas.

A causa de la precaria situación familiar, San Miguel Garicoits tuvo escasos estudios, pero con la ayuda del párroco de su pueblo pudo realizar su vocación. En 1819 ingresó al seminario de Dax, y fue ordenado sacerdote en 1823.

Su falta de preparación la compensó con una rígida disciplina de estudio autodidacta. Sus avances fueron tales, que a partir de 1825 comenzó a enseñar filosofía y teología en el seminario mayor de Bétharram, al norte de Francia.

San Miguel Garicoits tiene que hacer frente a un clero impreparado y desorientado, consecuencia de los largos años de la Revolución francesa y de sus sangrientas secuelas. Entonces decide revertir la situación fundando un instituto de sacerdotes preparados que pudieran ser enviados a colaborar en parroquias, colegios y seminarios para ayudar a curar las heridas de tantos años de anticlericalismo.

Fue así como nació en 1835 el Instituto de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús, mejor conocidos como Padres de Bétharram, el cual dirigiría hasta su muerte. Sus principales encomiendas fueron la re-evangelización de la población rural y la educación de la juventud.

Su obra fue fructificando paulatinamente, y San Miguel Garicoits fue rodeándose de un aura de santidad. Fue de los primeros hombres de la Iglesia en constatar las apariciones de la Virgen en Lourdes.

En 1853 le acometió una parálisis parcial; a pesar de que al principio se recuperó, la enfermedad lo mantuvo en el lecho durante nueve dolorosos años, hasta que finalmente entregó su alma al Creador, el 14 de mayo de 1863. San Miguel Garicoits fue canonizado por el papa Pío XII en 1947.

San José Sánchez del Río


San José Sánchez del Río (Joselito) nació el 28 de marzo de 1913, en Sahuayo, Michoacán, México. En 1926 estalló en México la guerra Cristera, en la que el gobierno perseguía y asesinaba a todos los cristianos que no cumplían los mandatos impuestos (que eran una gran prohibición de cosas para la Iglesia) o que hicieran pública su fe. Los hermanos de José se unieron a las fuerzas cristeras, que eran las que defendían su fe y combatían a este gobierno, y José también quiso unirse, pero su madre no se lo permitió en un principio.
Logró unirse al fin, y durante una lucha muy dura el 6 de febrero de 1928, el caballo del general fue impactado por las balas enemigas, entonces José le dio el suyo diciéndole, "Aquí está mi caballo. Usted hace más falta a la causa que yo". Las tropas del gobierno hicieron prisionero a José y lo encerraron en la sacristía de la iglesia local. El proceso y ejecución de José fue presenciado por dos niños amigos de su infancia, que luego lo narraron todo. 

El viernes 10 de febrero lo sacaron de la parroquia al mesón general del ejército federal. Le cortaron las plantas de los pies, haciéndolo derramar inmediatamente la sangre, lo condujeron descalzo (pues tenía los pies desollados) hasta el panteón Municipal. Los del ejército le decían que renegara de su fe para salvarse, pero él en todo el trayecto, iba dando gritos y vivas a Cristo Rey y a la Virgen de Guadalupe.
Al llegar al lugar donde habían cavado su tumba, José, con tan sólo 14 años, fue acuchillado por sus verdugos.
José Sánchez del Río fue beatificado junto con otros 11 mártires mexicanos de la defensa religiosa el 20 de noviembre de 2005. Fue canonizado el 16 de octubre de 2016, por el Papa Francisco.

domingo, 16 de octubre de 2016

Santo Cura Brochero


Un dibujo en honor al nuevo Santo Argentino, San José Gabriel del Rosario Brochero, (1840- 1914) conocido por todos como el "Cura Gaucho", quién a lomos de su mula , recorrió las sierras cordobesas, evangelizando, construyendo caminos, iglesias, escuelas y casas de ejercicios. Se preocupó de los pobres, enfermos, contagiándose el mismo de lepra por tomar mate y compartir con ellos. Beatificado en el 2013 y canonizado hoy 16 de octubre de 2016, por el Papa Francisco.


Un sacerdote ejemplar!! 

Santo Cura Brochero, ruega por nosotros!





Oración

Querido Cura Brochero,
quienes te queremos y a vos nos encomendamos,
te pedimos que cargues en las alforjas de tu corazón
nuestros anhelos y deseos más profundos…
que los entregues a tu Madre, la Purísima,
y Ella los ponga a los pies de esa cruz por vos tan amada.

Por Jesucristo al Padre Dios con el Espiritu Santo.

Amén