viernes, 10 de noviembre de 2017

Beato Juan Schiavo

El Padre Juan Schiavo, nació en Sant’Urbano, un pequeño pueblo en las colinas de Montecchio Maggiore (Vicenza) el 8 de julio de 1903.

Fue educado según los principios de la vida cristiana y su familia y la Iglesia fueron los protagonistas de su formación. Todas sus prédicas fueron fuertes y profundas. Pidió para ser misionero y fue enviado a Brasil, llegando el día 5 de setiembre de 1931 a Rio Grande do Sul a Jaguarao.

Durante 1935 y 1936 el Padre Juan Schiavo fue director de la escuela y párroco en Galópolis.

Luego, en 1940 fue iniciador de la Escuela Normal Rural Murialdo y en 1941 funda el Seminario Josefino de Fazenda Souza, municipio de Caxias do Sul y es el primer director de esa obra que marcaría sucesivas generaciones de vocacionados hasta nuestros días.

Sus pensamientos cuando quería dar inicio a alguna obra importante eran: DONACIÓN, SACRIFICIO Y ORACIÓN.

¡Cuántas noches de vigilia pasadas rezando a los pies de Jesús Eucarístico!

Es maestro espiritual de evangelizados y evangelizadores, predicador, profesor, maestro de novicios, fundador y director del Seminario provincial hasta llegar a la plenitud del carisma del Fundador, transformándose en un Josefino ejemplar, verdadero imitador de San Leonardo Murialdo.

Fundó, también, el Abrigo de Menores que es el actual Centro Técnico Social. Esta obra fue pensada teniendo en mente los “Artigianelli”, o sea, Los Artesanitos (Escuela de Artes y Oficios), casa madre de Turín. Proyectó una labor semejante con internado, escuela y diversas habilitaciones profesionales, siguiendo el lineamiento primero de la Congregación.

Continuó realizando fundaciones semejantes y sirviendo a todos por igual.

Ha dejado recuerdos imborrables y ha sido un ejemplo de vida. En la actualidad y desde el día de su muerte -ocurrida el 27 de enero de 1967, en Caxias do Sul- comenzó la peregrinación hacia su tumba, y según los amigos y devotos que a él acuden, muchas gracias han sido alcanzadas por intercesión de aquel que pasó por la vida sirviendo y amando a todos sin distinción.

A la vista de su reputación de santidad sin cambios, los Josefinos de Murialdo introdujeron la causa de beatificación, misma que concluyó el pasado 1 de diciembre de 2016 cuando el Santo Padre Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos la promulgación del decreto reconociendo un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Giovanni (Juan) Schiavo luego de que los consultores emitieran una opinión positiva.

Fue beatificado el 28 de octubre de 2017, durante el Pontificado de su Santidad Francisco.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Oración a San Martín de Porres



Oración

Señor Nuestro Jesucristo, que dijiste "pedid y recibiréis", humildemente te suplicamos que, por la intercesión de San Martín de Porres, escuches nuestros ruegos.

Renueva, te suplicamos, los milagros que por su intercesión durante su vida realizaste, y concédenos la gracia que te pedimos si es para bien de nuestra alma.

Así sea.




Oración para pedir un favor

En esta necesidad y pena que me agobia acudo a ti, mi protector San Martín de Porres.

Quiero sentir tu poderosa intercesión. Tú, que viviste sólo para Dios y para tus hermanos, que tan solícito fuiste en socorrer a los necesitados, escucha a quienes admiramos tus virtudes.

Confío en tu poderoso valimiento para que, intercediendo ante el Dios de bondad, me sean perdonados mis pecados y me vea libre de males y desgracias.

Alcánzame tu espíritu de caridad y servicio para que amorosamente te sirva entregado a mis hermanos y a hacer el bien.

Padre celestial, por los méritos de tu fiel siervo San Martín, ayúdame en mis problemas y no permitas que quede confundida mi esperanza.


Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

San Vicente Ferrer

Nació este gran taumaturgo en la ciudad de Valencia el 23 de enero de 1350. Su padre, Guillermo Ferrer, era notario y la casa natalicia de Vicente, a quien le fue impuesto ese nombre por haber nacido el día de San Vicente Mártir, estaba cerca del convento de los Padres Dominicos.
Alguien podía calificar su nacimiento de mal agüero, ya que nace cuando la llamada «peste negra» asolaba las ciudades y conventos. Pero él se salvó y a los diecisiete años, el 5 de febrero de 1367, vestía el hábito de dominico emitiendo sus votos al año siguiente. Otra lacra que heriría casi mortalmente a la Iglesia sería el tristemente célebre Cisma de Occidente en el que llegaría a haber dos obediencias o Papas y después tres. San Vicente se verá envuelto en lo más recio de la tormenta, pero siempre luchará denodadamente para que brille la verdad y la justicia.
Los escritores de la vida de Vicente la llenan de milagros convirtiéndole, sin duda alguna, en el mayor obrador de ellos. Parece ser que éstos ya empezaron en su mismo nacimiento pues su buena madre, llamada Constancia, antes de darlo a luz recibió luces especiales de la santidad y fama que acompañarían a su hijo. Y así fue, pues la historia confirma que sí, que obró milagros, y que fue un valioso instrumento en las manos del Señor en este campo, pero quizá no tantos ni tan llamativos como sus biografías nos traen.
Se entregó de lleno a los estudios en los que sobresalió por su nada común inteligencia y, sobre todo, por su arrebatadora elocuencia que arrastraba a cuantos le oían. Hechos los estudios, fue nombrado catedrático en varios Conventos de Estudios Generales de su Orden: Valencia, Barcelona, Lérida y en universidades de diferentes poblaciones llamando a todos la atención por su enseñanza, por su elocuencia y, sobre todo, por la santidad de su vida. Sus discípulos aumentaban cada día y querían seguirle a todas partes para enriquecerse con sus enseñanzas y con sus ejemplos.
Pero sobre todo Vicente será conocido en los siglos posteriores por su predicación arrebatadora. Son muchos los pueblos y ciudades de España y del extranjero que señalan una iglesia o un balcón desde donde el Santo dirigió su ardorosa palabra y donde realizó hechos prodigiosos. Parece ser que fue éste el encargo que recibió del Señor al curarle milagrosamente de una enfermedad mientras se encontraba en la ciudad de los Papas, en Aviñón: «Levántate y ve a predicar mi evangelio - le dijo Cristo al curarle milagrosamente - ; avisa a los hombres del peligro en que viven y anuncia el día del Juicio. Yo seré siempre contigo».
Desde esta fecha se multiplica, recorre la mayor parte de Europa como Legado del Papa Benedicto XIII - el Papa Luna - y predica incansablemente el amor de Jesucristo y la vivencia de los preceptos del Señor. Sólo le interesa una cosa: Llevar las almas a Cristo. Y esta sociedad desgarrada y materialista, en que le ha tocado vivir, que vuelva a Jesucristo para que se viva de acuerdo con el Evangelio. A todos hablaba en valenciano y todos le entendían. Parece que también gozó del don de la bilocación ya que simultáneamente estaba en Valencia y en París o Londres. A pesar de este trabajo abrumador aún le quedaba tiempo para escribir preciosos tratados de vida espiritual, que nos ha legado.
Entre sus apostolados uno sobre todo tenía muy hondo en su corazón: el trabajar por la conversión de los judíos. Dicen que sólo en Valencia bautizó más de diez mil. Le seguían multitudes de hombres y mujeres detrás del Crucifijo y de la imagen de María que él lleva en todas sus correrías apostólicas. Él, humildemente, exclama: «Todos acuden a la luz, sin importarles la lámpara». La profecía del Señor iba a cumplirse. Le dijo un día: «Allá en el extremo de Europa morirás santamente». Era el 5 de Abril de 1419, en Bretaña.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Fiesta de Todos los Santos

Cada primero de noviembre se celebra la fiesta de Todos los Santos. Para toda la Iglesia es una gran celebración porque hay gran fiesta en el cielo. Para nosotros es una gran oportunidad de agradecer todos los beneficios, todas las gracias que Dios ha derramado en personas que han vivido en esta tierra y que han sido como nosotros, con las mismas debilidades, y con las fortalezas que vienen del mismo Dios. Celebremos este día con un corazón agradecido, porque Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres.

Hoy es un buen día para reflexionar todo el bien espiritual y material que por intercesión de los santos hemos obtenido y tenemos hasta el día de hoy, pues los santos que desearon la Gloria de Dios desde aquí en la tierra lo siguen deseando en la visión beatifica, y comparten el mismo deseo de Nuestro Señor Jesucristo de que todos los hombres se salven, que todos los hombres glorifiquen a Nuestro Señor.

La Iglesia ha instituido la Fiesta de Todos los santos por las siguientes razones:

1.- Para alabar y agradecer al Señor la merced que hizo a sus siervos, santificándolos en la tierra y coronándolos de gloria en el cielo.

2.- Para honrar en este día aun a los Santos de que no se hace fiesta particular durante el año.

3.- Para procurarnos mayores gracias multiplicando los intercesores.

4.- Para reparar en este día las faltas que en el transcurso del año hayamos cometido en las fiestas particulares de los Santos.

5.- Para animarnos más a la virtud con los ejemplos de tantos Santos de toda edad, sexo y condición, y con la memoria de la recompensa que gozan en el cielo.

Ha de alentarnos a imitar a los Santos el considerar que ellos eran tan débiles como nosotros y sujetos a las mismas pasiones; que, fortalecidos con la divina gracia, se hicieron santos por los medios que también nosotros podemos emplear, y que por los méritos de Jesucristo se nos ha prometido la misma gloria que ellos gozan en el cielo.

Se celebra la fiesta de Todos los Santos con tanta solemnidad porque abraza todas las otras fiestas que en el año se celebran en honor de los Santos y es figura de la fiesta eterna de la gloria.

Para celebrar dignamente la fiesta de Todos los Santos debemos:

1.- Alabar y glorificar al Señor por las mercedes que hizo a sus siervos y pedirle que asimismo nos las conceda a nosotros.

2.- Honrar a todos los Santos como a amigos de Dios e invocar con más confianza su protección.

3.- Proponer imitar sus ejemplos para ser un día participantes de la misma gloria.

Es importante en este día tan importante para toda la Iglesia detenernos a pensar en todo el bien que Dios ha dado a la humanidad por medio de tantos hombres y mujeres que fieles a la voluntad de Dios, fieles a su amor fueron testigos del Reino del Señor. La cantidad de santos, santas y mártires que dejaron una huella tan profunda en su paso por esta tierra que ni el tiempo ni los cambios de generaciones han podido borrar. Y si decimos que es de todos los Santos es porque también celebramos a tantos Santos y Mártires que Dios a querido tener en el anonimato, y que nosotros no conocemos por su nombre pero sabemos por la fe que están dando gloria a Dios.

Celebremos con gozo este día, y pidámosle a Dios Nuestro Señor nos conceda disfrutar en esta tierra de la protección de sus santos y que un día nos conceda estar con ellos para glorificarlo en su eternidad.

Que Santa María Reina de los santos nos conceda la alegría de servir con humildad a Dios esta tierra para verle y gozarle en la vida eterna.

http://es.catholic.net/op/articulos/12713/cat/727/fiesta-de-todos-los-santos.html

Santos y Beatos de América ( En el diseño)


viernes, 6 de octubre de 2017

Nuestra Señora de Aparecida


A unos cuantos kilómetros de Guaratinguetá, villa del Estado de Sao Paulo, se encuentra el pueblo de la Aparecida, que debe su nombre y origen al Santuario de la Virgen que fue levantado en 1743. En octubre de 1717 pasaba por Guaratinguetá con rumbo a Minas, el gobernador de San Pablo, Pedro de Almeida y Portugal. Los pescadores de la zona querían darle la mejor atención, por lo que tendieron sus redes al río Parahiba, pero con escasa fortuna. Viendo esto, uno de ellos llamado Juan Alves, corrió hasta el lugar denominado Itaguassú y habiendo allí lanzado sus avíos de pesca, sacó del primer lance entre las mallas de su red una imagen de la Virgen a la que falta la cabeza.

Volvió de nuevo a lanzar la red en otra dirección y esta vez logró aprisionar la cabeza de la imagen. Lleno de asombro ante tal hallazgo, dirigió su barca hacia la orilla y después de limpiarla descubrió que era una Virgen Inmaculada. Sus compañeros participaron de esta alegría y animados por este suceso volvieron a echar sus redes consiguiendo una abundante pesca. Aún se ignora el cómo vino a parar al río esta imagen pero todo hace creer que se remonta a los primeros tiempos de la colonización del Brasil. Los pescadores se llevaron a la imagen y en la casa de uno de ellos, le arreglaron un sencillo altar. Más tarde otro pescador al trasladarse a Itaguassú, construyó en su nuevo domicilio un oratorio y en él puso la imagen, ante la cual los vecinos se reunían para rezar el rosario y entonar himnos.


En 1904 fue coronada canónicamente, y en 1930 Pio XII la nombró Patrona de Brasil.



El 4 de julio de 1980, el Papa Juan Pablo II, durante su visita a Brasil, consagro la Basílica de Nuestra Señora de Aparecida y la declaró el mayor santuario mariano del mundo.


La Basílica de Aparecida fue también el escenario de la Quinta Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe del 13 al 31 de mayo de 2007. El Papa Benedicto XVI inauguró la Conferencia e invitó a toda América Latina a la Misión Continental, convirtiéndose cada vez más en discípulos misioneros.



domingo, 24 de septiembre de 2017

Nuestra Señora de la Merced - Argentina


El 24 de septiembre se celebra en Argentina,  la Fiesta de Nuestra Señora de la Merced, Patrona del Ejército Argentino. 

Cuenta la historia que el General Manuel Belgrano  durante la batalla de Tucumán, el 24 de septiembre de 1812, en plena guerra por la independencia, puso toda su confianza en Dios y en Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes. 

Después de la victoria, que aseguró la independencia argentina, en el parte de guerra que transmite al gobierno, escribe textualmente: “La Patria puede gloriarse de la victoria que han obtenido sus armas el día 24 del corriente, día de Nuestra Señora de la Merced, bajo cuya protección nos pusimos”. El General, profundamente conmovido por el triunfo, nombra a la Virgen de las Mercedes como Generala del Ejército Argentino. 

En el año 1912, al cumplirse el Centenario de la Batalla de Tucumán, la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes que se venera en San Miguel de Tucumán, fue coronada solemnemente en nombre del papa San Pío X. 




Breve historia de La Merced 
El origen de la advocación está vinculado a la época en que los moros musulmanes dominaban España, donde muchos cristianos padecieron la esclavitud y vieron en peligro la fidelidad de su fe. Un laico llamado Pedro Nolasco (1182- 1256), al ver tantos cristianos reducidos a esclavos por defender a Cristo, trata de conseguirles la libertad, pagando con su propio dinero el rescate de muchos de ellos. 

Pero eran tantos los cristianos reducidos a la esclavitud, que el intento supera las posibilidades. Ante esa situación, Pedro Nolasco se retira a la vida contemplativa, se dedica a orar y ayudar al prójimo. En la noche del 1 al 2 de agosto de 1218, estando en profunda oración y meditación, recibe como una visión en la que se le aparece la Virgen María y le manifiesta que el camino no es retirarse, sino el de fundar una Orden que tomara como carisma especial la tarea de liberar a los presos cristianos. 

Animado por esta visión Pedro Nolasco convence al Rey de Aragón y Cataluña, Jaime I El Conquistador, y entre ambos el 10 de agosto, con la bendición del obispo de Barcelona, dan por fundada la Orden de los Mercedarios. La Orden se definía como: “Orden de la Merced para la redención de los cautivos”. La palabra Merced o Mercedes en el castellano del siglo XIII significa misericordia. Con el tiempo este término pasa a ser nombre propio y quedó Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes. 

Las viejas crónicas hablan de que los Mercedarios alcanzaron a redimir 80.000 esclavos cristianos, pero centenares de frailes dieron su vida, como mártires anónimos, en rescate de cautivos.





miércoles, 6 de septiembre de 2017

Beatos Jesús Jaramillo y Pedro María Ramírez




Beato Monseñor Jesús Emilio Jaramillo 

Nació en Santo Domingo Antioquia (Colombia), el 14 de febrero de 1916. En 1929 ingresó al Seminario de Misiones Extrajeras de Yarumal. En 1936 realizó su promesa definitiva dentro del instituto de misioneros, y en 1940 fue ordenado sacerdote sacerdote.
En su trabajo pastoral de los primeros años de sacerdocio se destaca el trabajo en parroquia, el trabajo de profesor en el seminario, capellán de la cárcel de mujeres y maestro de novicios.
Fue un sacerdote de grandes capacidades, no sólo como pastor, sino también como intelectual y como religioso. Por ello en 1959 fue elegido superior general de su instituto religioso de misioneros de Yerumal.
El 8 de enero de 1970 la Santa Sede elevó la Prefectura Apostólica de Arauca al rango de Vicariato Apostólico (en 1984 fue elevado a diócesis). Como primer Vicario, el Papa Pablo VI eligió al Padre Jaramillo, quien fue ordenado Obispo el 10 de enero de 1971. En su labor como obispo fue pastor de la región “Sarare”, que es la inexpugnable selva colombiana, donde viven tribus y familias de los aborígenes Tunebos. Él comenzó el llamado “Equipo del Indio”, una organización pastoral especializada en la evangelización de los indígenas del Sarare. Fue una acción sin descanso.
El 2 de octubre de 1989 durante una visita pastoral a algunas parroquias rurales de su diócesis fue asesinado por una célula guerrillera del ELN (Ejército de Liberación Nacional).
El Papa Francisco autorizó, el 7 de julio de 2017, la promulgación del decreto en el que se lo reconoce como Mártir. Su beatificación: 8 de septiembre 2017 en Villavicencio, Colombia.


Beato Pedro María Ramírez

Pedro María Ramírez Ramos nació el 23 de octubre de 1899 en el municipio de La Plata (Huila), Colombia, en el seno de una familia conservadora. Sus padres eran Ramón Ramírez e Isabel Ramos. Sus estudios primarios los realizó en su pueblo, mientras que la educación secundaria la realizó en el Seminario Menor San Luis Gonzaga de Elías (Huila).

Con el deseo de ser sacerdote ingresó al seminario de María Inmaculada en Garzón el 4 de octubre de 1915, donde recibió las órdenes menores en 1917. Por dudas vocacionales se retiró del seminario en 1920. Ocho años más tarde regresó al seminario pero en esta ocasión al de Ibagué (Tolima), donde en 1931 es ordenado sacerdote. El obispo de Ibagué, Pedro Martínez, le nombra primeramente párroco de Chaparral, en 1931, luego de Cunday, en 1934. Hacia el 1943 se encuentra como párroco de Fresno y finalmente hacia 1948 en Armero.

Estaba visitando unos enfermos en el hospital cuando estalla en Colombia una revolución ocasionada por el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, candidato a la presidencia de la República, era el 9 de abril de 1948. Armero no escapó de las revueltas que se presentaron a lo largo y ancho del país por los simpatizantes de Gaitán, sin embargo la situación se escapó de las manos de todos, se desató una guerra entre liberales y conservadores. En Armero algunos asesinos aprovecharon las circunstancias para sembrar la violencia. Cuando el sacerdote regresaba a su casa, sintió los gritos de la turba y se refugió en la iglesia.

Estando en la iglesia, el padre Pedro fue animado por las monjas, que tenían su convento al lado de la misma, a huir durante la noche con la ayuda de algunas familias de la ciudad, a lo que se negó diciendo que el pueblo necesitaba de él. El 10 de abril, hacia las cinco de la tarde, una multitud de personas entró en la iglesia, profanando el templo y pidieron a las monjas y al padre Pedro que entregaran unas supuestas armas que tenían escondidas en el convento. Al no encontrar nada, sacaron al sacerdote y en el centro de la plaza lo asesinaron a machetazos.

El cuerpo del padre Pedro quedó expuesto en la plaza toda la noche porque ninguno se atrevía a recogerlo por el temor de correr la misma suerte. A media noche los asesinos recogieron el cuerpo y lo tiraron en una cuneta a la puerta del cementerio. No fue sepultado sino un día después, sin sotana y sin cajón, impidiendo que los fieles le rindieran cristiana sepultura.

El 21 de abril llegaron a la ciudad las autoridades para poner orden. Permitieron que se hiciera la autopsia al cuerpo del padre Pedro y se le diera una sepultura más respetuosa. Pasados veintidós días llegaron sus familiares a reclamar el cuerpo y lo trasladaron a su tierra natal.

viernes, 25 de agosto de 2017

Beata María del Tránsito Cabanillas

María del Tránsito fue siempre muy amiga de Jesús. Ella nació el 15 de agosto de 1821, en una estancia, donde actualmente es Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba, Argentina. 

Sus padres fueron Francisca Sánchez y Felipe Cabanillas. Ella era la tercera de once hermanos.

María del Tránsito era una niña feliz. Le gustaba jugar con sus hermanitos y divertirse con ellos en el campo. También ayudaba a la mamá en las tareas de la casa y en el cuidado de sus hermanos.

Todas las tardecitas, al caer el sol, cuando terminaban las tareas del campo, la familia se reunía para rezar frente a una imagen de la Virgen. Tránsito quería mucho a María, por eso se encargaba de preparar el altar con las mejores flores de su jardín.

Cuando todavía María del Tránsito era pequeña se fue junto a toda su familia a vivir a la ciudad de Río Segundo. Allí se preparó para recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía.

Siendo jovencita comenzó a dar Catequesis. Le encantaba estar con los niños y era muy creativa en sus encuentros catequísticos: hacía muchas dinámicas y juegos, excursiones al río, reparto de golosinas… Todo con sencillez de corazón y con el único objetivo de hacerles conocer a Jesús y experimentar la alegría de su AMOR…

Día a día fue cultivando su corazón misionero, dedicando momentos especiales para encontrarse con Jesús en la oración, en la participación de la Misa y compartiendo su amor con los pobres y enfermos.

Un día, rezando frente a una imagen del Niño Dios, sintió en su corazón que Jesús quería que fuese Religiosa. Y dedicara toda su vida para amar a Dios y servir a los hermanos. Entonces, se fue a algunos lugares donde ya había Hermanas, en las ciudades de Buenos Aires y Montevideo.

Era feliz, pero su salud no la acompañaba. En realidad, era porque Jesús quería que empezara una nueva obra. Al principio, ella no lo comprendía. Con el tiempo y la ayuda de algunos sacerdotes, fue entendiendo la misión que Jesús le había encomendado: fundar una Casa de Hermanas Franciscanas.

No fue fácil, tuvo que salir con su canastita a pedir por las casas que la ayudaran. Ella respondía siempre con una sonrisa y un ¡Dios se lo pague!, aun cuando no la trataran bien o no le dieran nada.

Finalmente, el día que tanto había esperado en su corazón, llegó. El 8 de diciembre de 1878 funda en Córdoba una nueva Familia de Hermanas, que se dedicarían a la educación de los niños y jóvenes, al cuidado de los enfermos y ancianos. Contándoles a todos que Dios nos ama y quiere que seamos felices.

Ella era una Madre cariñosa y buscaba hacer el bien a todas las personas con las cuales se encontraba. A sus hijas las aconsejaba y cuidaba que no les faltara nada, a la vez que les enseñaba a ser alegres y agradecidas con todo lo que recibían de Dios y las personas.

Luego de una larga enfermedad, confiando en que la Santísima Virgen la llevaría al cielo, se fue para siempre con Jesús el día 25 de agosto de 1885. Pero antes de irse, Madre María del Tránsito nos hizo una promesa: “Desde el cielo les haré mucho bien”.

Por eso te invitamos que te acerques a ella con confianza, para pedirle todo lo que necesites para ser feliz y hacer felices a los demás.


¡Oh! Beatísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te damos gracias por el espíritu de caridad y humildad que otorgaste a la Beata María del Tránsito de Jesús Sacramentado.
¡Oh Buen Jesús! Te rogamos que nos concedas ese mismo amor hacia Tí y al prójimo, y por mediación de tu Madre, la Virgen María, te pedimos confiadamente la gracia de la pronta canonización de nuestra querida Beata que ya participa de tus gozos en el cielo.

Así Sea.

viernes, 21 de julio de 2017

Madre Eufrasia Iaconis y Beata Pierina De Michelis

Madre María Eufrasia Iaconis

Sofía Iaconis nació en Casino (hoy Castelsilano, sur de Italia) el 18 de noviembre de 1867. Durante la niñez enfermó gravemente, lo que motivó la decisión familiar de que recibiera antes de la edad establecida, la Primera Comunión. Este acto de fe permitió la recuperación de su salud, y así se cumplieron en ella los designios de la Providencia. 


En su adolescencia, ingresó al Instituto Hermanas de Caridad Hijas de la Inmaculada, iniciado por su tía, Madre María Fabiano, y cambió su nombre por el de María Eufrasia. 


En 1893, ante un pedido de religiosas para el Hospital Italiano de Buenos Aires, fue trasladada a la Argentina. A partir de aquí se multiplicaron las tareas y obras que respondían a las necesidades del tiempo: asistencia a los enfermos, educación de la niñez, dedicación a los más pobres, con un carisma específicamente mariano. 

Mientras estas actividades prosperaban en la Argentina, serias dificultades amenazaban la continuidad del Instituto en Italia, hasta que por un decreto de 1901 quedó disuelto. Sin embargo, los esfuerzos renovados de la Madre Eufrasia y su fe en el poder de la oración, lograron que la nueva congregación se organizara, en 1904, bajo jurisdicción diocesana, con el apoyo del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Espinosa. 

En los años sucesivos la familia religiosa de las Hijas de la Inmaculada Concepción continuó expandiendo sus obras en la Argentina, apoyadas por el padre Vicente Gambón SJ. Además, la Madre fundó en Milán (Italia) un noviciado y un colegio. 

En 1914 su salud empezó a debilitarse. Pero continuó trabajando en forma infatigable para consolidar la Congregación que era, como ella decía: “...el ideal más grande y sublime de mi existencia”. Falleció el 2 de agosto de 1916. 

El 2 de agosto de 2012, el entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco, presidió la sesión de clausura del proceso diocesano de la causa de canonización de la sierva de Dios Eufrasia Iaconis y la definió como “una mujer fuerte”. Hoy ya se ha iniciado la fase romana, se ha obtenido la validez jurídica y se está elaborando la Positio. 

Su fama de santidad se va extendiendo y son numerosas las personas que acuden a ella para que interceda ante el Señor. 

Beata María Pierina De Micheli

El 11 de septiembre de 1890 nació en Milán (Italia) Josefina De Micheli. A la edad de 12 años, un Viernes Santo, esperando el turno para besar el crucifijo oyó una voz interior que le dijo: “¿Nadie me da un beso de amor en el Rostro para reparar el beso de Judas?”. Llegado el momento, como ella misma lo relata, le dio un fuerte beso con todo el ardor de su corazón. Con el pasar de los años, esta devoción fue creciendo.

En Milán, cerca de la casa de la familia De Micheli, en 1912 se establece una comunidad de la congregación “Hijas de la Inmaculada Concepción”, venida de la Argentina, a la que el párroco de San Pietro in Sala le confía el oratorio femenino.

El 15 de octubre de 1913, a la edad de 23 años, Josefina ingresa a esta Congregación y es recibida por la Fundadora, Sierva de Dios María Eufrasia Iaconis.

Al año siguiente, en la ceremonia de la vestición religiosa, recibe el nombre de María Pierina. Cuatro años después de emitir los primeros votos, es destinada con otras compañeras a la Casa Madre de la Congregación, en Buenos Aires. Allí, en 1921, se consagra para siempre, con la emisión de los votos perpetuos, y en noviembre del mismo año, vuelve a Milán.

Luego de ser durante varios años Superiora de Milán, en 1939 pasa a Roma como Superiora de una nueva casa y en 1940 recibe el nombramiento de Superiora Regional.

Con la bendición y el aliento de Pío XII, acuña y difunde la medalla que la Santísima Virgen le había pedido. La Madre Pierina comunica al Papa que, el 31 de mayo de 1938, mientras oraba en la Capilla de Milán, tuvo una visión en la que la Virgen María le mostraba un escapulario formado por dos retazos de tela blanca: uno con la imagen del Divino Rostro y a su alredor el texto "Illumina, Domine, vultum tuum super nos" (Ilumínanos con tu rostro o Señor), y sobre el otro lado una Hostia resplandeciente y a su alrededor el texto "Mane nobiscum Domine" (Estás con nosotros Señor).

Ese escapulario, reemplazado luego por la medalla, será “un arma de defensa, un escudo de fortaleza, una prenda de amor y misericordia que Jesús quiere dar al mundo”. Promete a los que la lleven y hagan los días martes una visita al Santísimo Sacramento, “ser fortificados en la fe, prontos a defenderla y a superar todas las dificultades internas y externas” y además “una muerte serena bajo la mirada de su Divino Hijo”.

Transcurridos los duros años de la Segunda Guerra Mundial y apenas le fue posible, la Madre Pierina parte el 7 de junio de 1945 de Roma hacia Milán en un camión, con el deseo de volver a ver a las Hermanas.

En los primeros días de julio llega a la casa “Santo Volto” (Santo Rostro) en Centonara D´Artò, provincia de Novara, donde habían trasladado el Noviciado. Enferma gravemente y allí, el 26 de julio de 1945, a la edad de 54 años, se duerme en el Señor rodeada por sus hijas espirituales.

Fue beatificada en el 2010, por su Santidad Benedicto XVI.


Jesús Nazareno de Caguach

Situada en la isla Caguach, en la Comuna de Quinchao, esta iglesia fue construida primeramente el año 1778, luego un incendio la destruyó y el nuevo templo se re-edificó en 1919. Esta edificada completamente de madera con un exterior de tejuelas de alerce.

La fiesta más importante del Archipiélago de Chiloé, Jesús Nazareno, se realiza aquí cada 30 de Agosto y se remonta al año 1778 cuando 5 comunidades de islas cercanas se comprometieron para venerar al Jesús Nazareno, que había sido traído de España por el misionero franciscano Fray Hilario Martínez.

El Nazareno es la imagen mas poderosa de Chiloé. Sus atributos son superiores a todas las demás presentes en el archipiélago y el grado de devoci6n que ha alcanzado demuestran ese poder.

La vestimenta que lleva corresponde al pago de una manda y se ha conservado a través de los años un traje y capa de color lila, presumiblemente muy parecidas o copias de la original. La cabellera es natural y también es pago de manda, aunque debajo tiene su pelo finamente tallado y pintado.





Nuestra Señora del Rosario de las Peñas

La Fiesta de la Virgen de las Peñas es la celebración religiosa popular más importante y concurrida de la Región de Arica y Parinacota. Su principal día de celebración es el primer domingo de octubre, sin embargo la celebración se desarrolla durante cuatro días, comenzando el día viernes (dos días antes) con la peregrinación que parte desde Arica y acabando el día el lunes con una misa de campaña para los novenantes. La fiesta se desarrolla principalmente en el Santuario de la Virgen de Las Peñas ubicado en la quebrada de Livílcar, a unos 95 kilómetros hacia el interior de Arica y a 1.300 metros de altura. Hasta este lugar, cada año arriban miles de peregrinos y devotos para adorar y honrar a la imagen de la Virgen del Rosario que se encuentra tallada en una roca.

La leyenda “oficial” del santuario, tal como aparece en un libro escrito por un sacerdote, establece que hubo una vez un arriero que estaba cruzando el río con su recua de mulas para dirigirse a una planicie sombreada por altos eucaliptos, cuando escuchó los gritos desesperados de una muchacha. Era una pastorcilla asediada por un gran reptil y el arriero apresuróse a ir en socorro de la niña, implorando la ayuda de la Virgen María, cuando un esplendor y ruido que parecieron destruir el lugar señaló la aparición de la Virgen, salvando a la pastorcilla. 


Oración

¡Oh, Virgen de las Peñas,
amorosa Madre Nuestra
que velas solícita por tu pueblo que
con fe y amor te clama
aquí nos tienes ante tu imagen venerada!
Danos un amor sincero a tu Divino hijo;
alcánzanos un verdadero amor a
nuestro prójimo;
la salud del cuerpo y el alma:
la paz a nuestras familias y el mundo.
Virgen de las Peñas,
ilumina el camino de nuestras vidas,
para vivir como auténticos cristianos.
Visita nuestros pueblos, hogares,
escuelas y oficinas,
los valles y el desierto, las minas y el mar.
Bendice a nuestros niños y jóvenes
que empiezan a enfrentarse a la vida.
Oye, pues, Madre, los ruegos
de tus hijos que con sacrificio acuden a tu santuario.
Ayúdanos, con tu ejemplo e
intercesión en nuestra vida de cada día
nuestra vocación de cristianos.
testigos de tu hijo en el mundo.
Amén.

Santa Rosa de Pelequén


La historia de la devoción a Santa Rosa de Lima en Pelequén ha estado presente por más de 130 años en el lugar. La imagen llegó en 1840 y siempre ha sido reconocida como milagrosa por quienes la recibieron. Es una imagen pequeña de madera vestida con los colores blanco y negro del hábito de la Orden de los Dominicos y así la vemos actualmente en el Santuario.

Con el correr de los años, el primer obispo diocesano monseñor Rafael Lira Infante, en vista del crecimiento de la devoción gestionó la compra de una imagen más grande en España. Llegó entonces una hermosa estatua de la Santa de madera policromada, de un metro y medio de alto, con el Niño Jesús en sus brazos y que expuesta para la devoción de los fieles – según cuenta la tradición- no fue aceptada, porque no correspondía a la “santita” conocida y que no tenía al Niño en sus brazos.

Para la fiesta, los peregrinos reclamaron reiteradamente al Obispo, “Vox populi vox Dei”, quien finalmente accedió a reponer la imagen en el nicho central, donde sigue siendo venerada; la imagen nueva, confundida muchas veces con la Virgen María, “porque tiene la guagua en sus brazos” estuvo largo tiempo en un retablo en el baptisterio, para el terremoto del 2010 sufrió algunos daños, siendo restaurada en la galería de la casa. En cambio, la única imagen que quedó intacta después del 27F, fue la original que el “cholito” trajo de la sierra peruana y que tanto admiran los fieles devotos.

Así con sus altos y bajos, la piedad popular, como una verdadera “espiritualidad popular” contribuye a la transmisión de la fe y de los valores cristianos también en nuestra diócesis y de lo cual tenemos que agradecer a Dios, que a través de medios sencillos se reconozca una especial presencia del Señor y un modelo a seguir como fiel discípula.


Oración a Jesús Crucificado de San Francisco de Asís


Oración a Jesús Crucificado de San Francisco de Asís

Señor Jesucristo,
te pido que me concedas
dos gracias antes de
que yo muera.

La primera, que yo llegue a sentir,
en cuando sea posible,
en mi alma y en mi cuerpo,
los dolores que Tú padeciste
a lo largo de tu amarguísima pasión.

La segunda, que yo sienta en mi corazón,
en cuanto sea posible,
el extremado amor en que
te abrazaste, Tú, el Hijo de Dios,
y que te llevó a sufrir gustosamente
tan atroces tormentos por nosotros
miserables pecadores.

Amén


ORACIÓN ANTE EL CRUCIFIJO  DE SAN DAMIÁN


¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

S. Francisco de Asís

Pensamientos de Beata Madre Catalina de María

  • Muy bien me parece su conformidad con la Divina Voluntad, siempre debemos estar dispuestos a lo que ella exija de nosotros, dejándonos llevar tranquilos por las olas de los acontecimientos, seguros que no se mueve ni la hoja del árbol sin la voluntad de Dios. MC 31 1880 10 27
  • El Señor le hace ver que la quiere y distingue unas veces en la prueba, otras en los consuelos, todos son beneficios que derrama en nosotros su mano misericordiosa, demos por todo Gracias a Dios. MC 44 1880 





  • La cruz es el mayor de los tesoros con que Él acostumbra obsequiar a sus escogidos. MC 56 1883 07 28
  • Las Esclavas no debemos aspirar a otra cosa, ni vivir sino para dar Gloria a Dios y santificarnos. MC 79 1884 10 
  • Deseo que como ángeles veloces vuelen las Esclavas y se repartan por todo el mundo trabajando por la Gloria de Dios, ¡Oh que dicha si esto nos fuera concedido!  MC 149 
  • ¿Qué importa padecer y sufrir en el destierro, si tenemos la seguridad de gozar en proporción de nuestras penas? MC 189 
  • ¡Que se cumpla en todo la voluntad de Dios! MC 336 1893 05 14
  • Deseo que Nuestro Amo le dé a usted y a toda esa Comunidad un felicísimo año nuevo que sea fecundo en acrecentamiento de fervor. MC 523 1894 
  • Dios es muy misericordioso y esperamos que no dejará de escuchar nuestras pobres oraciones. MC 524 1894 01 09
  • Trabaje también para ganar muchos corazones que amen y sirvan a Nuestro Amo, pues ésta es la principal misión de una Esclava. MC 530 1894 
  • El ejemplo del Divino Niño en el pesebre hecho obediente y anonadado por nosotras, pidiéndonos con ese mismo silencio que guarda a causa de su pequeñez y humildad, que imitemos sus virtudes. MC 549 1894 01 18
  • Mucho deseo que Nuestro Amo las conserve a todas muy llenas de su santo amor, para corresponder a tantas bondades que nos dispensa y llenar en algún modo el deber que nos impone tan santa y honrosa esclavitud, como se lee en nuestro precioso escudo Amor y Desagravio. MC 596 1894 02 15
  • El divino Jesús Resucitado les dé a todas tan felices Pascuas como yo se lo pido para ustedes. MC 648 1894 04 02
  • Yo espero que Nuestro Amo no dejará de mandarles niñas para que puedan trabajar también por ese medio en darle gloria, formando esos tiernos corazones al molde de ese mismo Divino Corazón a quien tenemos la dicha de estar consagradas. MC 658 1894 04 09
  • Muy poderosa es la oración por medio de ella, si tuviésemos fe verdadera, trasladaríamos los montes, como lo dijo Jesucristo a sus Apóstoles. MC 660 1894 04 10
  • No me queda más consuelo que ponerme en las manos de Dios que es el único Ser que nunca se muda. MC 695 1894 04 23
  • Que Nuestro Amo el Sagrado Corazón de Jesús derrame abundantes gracias en vuestras almas y encienda vuestros corazones en el fuego de su divino Amor. MC 752 1894 06 01
  • Ojalá pudiéramos hacer que Nuestro Amo sea conocido y adorado en todo el mundo por medio de sus Esclavas. MC 800 1894 07 13
  • Encomiéndese de un modo especial a la Santísima Virgen para que Ella la ayude en este combate y no dude que así triunfará de sus enemigos; recuerde que no hay victoria sin combate. MC 991 1895 01 25

125 años de la llegada de la Beata Madre Rubatto a América

La familia de la Madre Rubatto este año celebran 125 años del arribo de la Madre Francisca a estas tierras americanas con diversas actividades.

La Madre Francisca nació en Carmagnola, Turín, Italia, el 14 de febrero de 1844, de padres cristianos, con ocho hijos. Huérfana de padre a los 4 años, recibió de su madre una cuidada formación. A los 19 años, al morir su mamá, se traslada a Turín, y allí invierte sus energías en servir a sus hermanos en el Cottolengo y en los Oratorios de Don Bosco. Acompañan su peregrinar fervorosos y celosos sacerdotes, promotores de iniciativas apostólicas. Su corazón joven, formado en la austeridad, “ardía en amor a Dios y al prójimo”. Rechazó ricas bodas; un escribano de Carmagnola, de elevada posición, la esperó varios años. Pero su opción fue otra.

En 1885 descubre cual es la voluntad de Dios. Deja las tareas apostólicas de Turín y, estimulada por el Padre Angélico, capuchino, el 23 de enero de 1885 funda en Loano la Congregación de las Hermanas Capuchinas, dedicada a los enfermos y especialmente, a los niños y jóvenes abandonados.

En 1892, con cuatro de sus Hijas, parte hacia América Latina, para ofrecer sus servicios en Uruguay, Argentina, y luego en el Brasil, Nordeste.

Después de sufrir intensamente el martirio de sus Hijas en Alto Alegre, Brasil, muere en Montevideo el 6 de agosto de 1904.

Sus Hijas sirven en la Iglesia en Italia, Uruguay, Argentina, Brasil, Perú y Africa Oriental.

Juan Pablo II la proclama Beata en Roma el 10 de octubre de 1993 y la saluda como “PRIMERA BEATA DEL URUGUAY”.


ORACIÓN A LA BEATA MADRE FRANCISCA RUBATTO

Oh Dios, rico en misericordia, que concediste a la Beata María Francisca Rubatto un amor grande a Jesús Sacramentado y a todos los hombres, particularmente a los más débiles, concédenos por su intercesión la gracia que necesitamos… (pídase la gracia que se desea alcanzar)

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén

400 años de los Escolapios

Los escolapios celebrarán en el año 2017 los 400 años de su orden religiosa, la primera dedicada específicamente a la educación, fundada por San José de Calasanz. Recientemente, el Papa Francisco ha concedido a la Orden la celebración de un Año Jubilar Calasancio en todos los lugares en los que realiza su misión.

En 1597, José de Calasanz puso en marcha la primera escuela popular de Europa con el sueño de garantizar una educación de calidad para todos los niños y jóvenes. Veinte años después, en 1617, la Iglesia reconoció su proyecto erigiendo de modo oficial la Orden de las Escuelas Pías (Escolapios).

Lo que había comenzado en una pequeña iglesia del Trastévere romano se había consolidado como una institución portadora de vida, misión evangélica y entrega a la educación y amor por el pobre.

La Orden de los Padres Escolapios nace hace cuatro siglos bajo la inspiración de San José de Calasanz como respuesta a la necesidad de educación y formación de los niños pobres de Roma. Su obra, con la aprobación de la Iglesia se extendió por Europa en sus inicios. A mediados del siglo XIX comienza su presencia en el continente americano y a mediados del XX en África y Asia.

Se trata de la primera Orden religiosa dedicada específicamente a la educación cristiana popular a través de la educación, con tres rasgos carismáticos presentes germinalmente desde el principio: dar prioridad a la educación desde la infancia, a la educación de los pobres y a la evangelización (piedad y letras-espíritu y letras) y fue recibido por Calasanz, ante todo, como la aceptación de una nueva misión evangelizadora y educativa de la que participaron sus primeros compañeros. Su propuesta, la educación integral desde las claves del Evangelio es llevada hoy a cabo tanto por religiosos como laicos que comparten el carisma y la misión fundacional.

Hoy en día brinda educación a 125.000 estudiantes alrededor del mundo y está presente en 36 países a través de 199 colegios, tres universidades, así como parroquias, hogares, internados y centros de educación no formal.

"El mundo, los niños, los jóvenes, necesitan educadores convencidos, necesitan religiosos y religiosas, necesitan padres de familia convencidos. Convocar es una tarea extraordinaria. No basta sólo con dar la vida por la educación, hay que buscar a otros que lo hagan después de nosotros", ha subrayado el superior general de la Orden Escolapia, Pedro Aguado, al tiempo que ha pedido que no se contemple la educación como "un escenario de debate político".

Este año 2017 coincide también con el 250 aniversario de la canonización de San José de Calasanz.

Padre Teodosio Florentini.

El Padre Teodosio Florentini, nació el 23 de mayo de 1808, en Müstair, Grisones en la frontera Suizo-Italiana. A los 8 años pierde a su padre. Su madre la Señora Ana Fallet de Florentini se dedica energéticamente a la educación de sus cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres.

Siendo un sacerdote entregado al anuncio del Evangelio, el Padre Teodosio comprendió que la educación era fundamental: “No creo que me equivoque, cuando digo que la situación de los católicos en Suiza se mejorará más rápido por medio de la educación cuidadosa de la juventud femenina que por otros medios”.

Con esta finalidad pensó en fundar una congregación dedicada especialmente a la educación de las niñas. Su visión de estas religiosas era la siguiente: Ellas deben llevar una vida que sea capaz de mostrar la prescencia de Cristo entre los hombres. Mostrarán cuan activo y eficaz es el amor al prójimo. Van a compartir la pobreza y la penuria de los pobres, bajo estos fundamentos nacería el instituto de las Hermanas Maestras de la Santa Cruz, sus primeras integrantes serían las jóvenes: María Ana Heimgärtner, Ana María Kramer y Walburga Mader que al emitir sus votos religiosos, pasarían a llamarse Hna. María Bernarda, hna. Felicia y Hna Cornelia, respectivamente.

El Padre Teodosio murió el 15 de febrero del año 1865.

Madre Bernarda Heimgartner

Madre Bernarda Heimgartner nació el 26 de noviembre de 1822, en Fislisbach, aldea agrícola del Cantón de Argovia.

Sus padres fueron Enrique José y Ana María Trüeb. Fue la cuarta hija de seis hermanos. Su familia la impulsó a vivir bajo los valores de la fe cristiana, el amor por el prójimo y la educación.

Por invitación de P. Teodosio, realiza entre los años 1843-1844, junto con otras dos jóvenes, el noviciado con las hernanas de la Divina Providencia, haciendo su profesión religiosa el 16 de octubre del mismo año. Este acto marcó la fundación del Instituto de las Hermanas Maestras de la Santa Cruz de Menzingen. La Hermana Bernarda acogió el llamado de Dios y del Padre Teodosio para ser la primera Superiora de la Congregación Santa Cruz.

La empatía de las hermanas con los niños no sólo las llevó a conquistar sus corazones, además el de sus madres, y del pueblo entero.

Afirmaba Madre Bernarda: “Cuando carecemos de posesiones y fuentes de ayuda, entonces confiamos en Dios con más fuerza, en ese Dios que hasta ahora se ha mostrado tan bueno y amoroso con nosotras”.

Su vida fue un testimonio profundo de vivencias de la cruz para ir luchando por la formación y consolidación de la Congregación, manteniendo siempre una síntesis de sinceridad, amor a la iglesia y fidelidad a las Constituciones.

El 13 de Diciembre de 1863, falleció, teniendo más de 41 años de edad y 19 de vida religiosa.

Santos Niños Mártires Tlaxcaltecas

En el Estado de Tlaxcala en México existen tres niños ejemplares que a partir de una fe total y muy firme nos muestran que defender su causa es tenerle amor a Dios; como lo decía San Agustín “No es el sufrimiento, sino la causa, lo que hace auténticos mártires, el mártir no defiende su vida sino su causa que en su convicción religiosa, su fidelidad a Dios y a sus hermanos y esta se defiende muriendo”. A continuación recordaremos el martirio que recibieron estos tres niños Tlaxcaltecas.

El primero nacido en Atlihuetzía, Tlaxcala aproximadamente en 1515 llamado Cristóbal, hijo de Acxotécatl quien era el cacique principal, esto es, que después de los cuatro señores en jerarquía seguía él. Acxotécatl tenía cuatro hijos, de los cuales Cristóbal era el hijo mayor y el predilecto. Cristóbal aprendía mucho de la doctrina cristiana al escuchar a los Frailes así que pidió el bautismo el cual le fue administrado días después. Al igual que los Frailes predicaba constantemente a su padre y a sus vasallos, sin embargo su padre no lo tomaba en cuenta, así que comenzó a tirar y romper los ídolos de su padre así como el pulque con que se emborrachaba su padre y sus vasallos; al ver esto, sus criados le dijeron a Acxotécatl el cual enojado decidió quitarle la vida, así que lo tomo de los cabellos, lo tiro al suelo y le dio crueles golpes y con un palo grueso de encina le dio muchos golpes por todo el cuerpo hasta fracturarle los brazos, piernas y las manos con que se defendía la cabeza, tanto que casi de todo el cuerpo corría sangre mientras Cristóbal invocaba a dios diciendo:

“Dios mio, tened misericordia de mí, y si tú quieres que yo muera, moriré; y si tú quieres que viva, libradme de mi cruel padre” Viendo que el niño seguía vivo lo mando a arrojar a una hoguera, lo apuñaló y el niño le dijo a su padre: “No pienses que estoy enojado, porque yo estoy muy alegre, y sábete que me has hecho más honra de los que vale tu señorío”.

Dos años después del martirio de Cristóbal, llegó a Tlaxcala un Fraile llamado Fray Bernardino Minaya, con otro compañero, los cuales iban encaminados a la provincia de Huaxyacac y le pidieron a Fray Martín de Valencia que les diese algún muchacho para que les ayudasen a la misión evangelizadora. A esta petición de ofrecieron inmediatamente Antonio y su criado Juan (provenientes de Tizatlan, Tlaxcala). Al llegar a Tepeyacac Fray Bernardino Minaya envió a los niños a que buscasen por todas las casas de los indios los ídolos y se los trajeran. Ellos conocían perfectamente el lugar y por ser niños, podían realizar tal empeño sin que peligrasen sus vidas. Para realizar la encomienda se alejaron un poco más de lo determinado a buscar si había más ídolos en otros pueblos.

Y es en Cuahutinchan, Pue., cuando entrando en una casa y destrozando los ídolos, vinieron dos indios, con unos leños de encina, y sin decir palabra, descargaron su furia sobre el muchacho Juan. Al ver Antonio la crueldad con que aquellos ejecutaban a su criado, no huyó, sino que echó en el suelo unos ídolos que tenía, pero ya los dos indios tenían muerto a Juan, y luego hicieron lo mismo con él.

Al revivir este relato de nuestros queridos Niños Mártires podemos adentrarnos en una muerte violenta pero que lleva una aceptación, un sí sobre todo va cargada de sentido: el dar testimonio de una verdad, la de un Dios único y verdadero. El martirio de estos niños se hizo posible porque ellos prefirieron sacrificar su vida, y optaron por defender sus convicciones.

Es por eso que el trabajo evangelizador que desarrollaron los ahora Beatos Tres Niños Mártires de Tlaxcala, a pesar de su corta edad, pero llenos de amor y de Fe por llevar la Nueva Buena encontraron la muerte al defender su causa.

Así que siempre recordemos que todos (sin excepción alguna) estamos llamados para trabajar en la viña del Señor.

Fueron beatificados en 1990 por San Juan Pablo II y serán canonizados por el Papa Francisco el 15 de octubre de 2017.

Beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles

Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, indígenas zapotecos de la Sierra Norte de Oaxaca, nacieron en el año de 1660 en S.Francisco Cajonos. Juan Bautista se casó con Josefa de la Cruz, con quien tuvo una hija llamada Rosa. Jacinto de los Ángeles se casó con Petrona de los Ángeles, con quien tuvo dos hijos llamados Juan y Nicolasa. Los dos pertenecían a la Vicaría de S. Francisco Cajonos, atendida por los padres dominicos Gaspar de los Reyes y Alonso de Vargas.

De los dos sabemos que fueron personas íntegras en su vida personal, matrimonial y familiar, así como en el cumplimiento de sus deberes ciudadanos, de modo que desempeñaron los diversos cargos civiles acostumbrados en su pueblo y en su tiempo como topil, juez de tequio, mayor de vara, regidores, presidente, síndico y alcalde, mostrando así el aprecio por las tradiciones culturales y la responsabilidad para el cumplimiento de los deberes ciudadanos.

Igualmente, consta que los dos fueron personas bautizadas, evangelizadas y catequizadas, desempeñando también los diversos cargos a los que tenían acceso los fieles en ese tiempo como acólito, sacristanes menor y mayor, y topilillo.

Finalmente desempeñaron el cargo civil y eclesiástico de Fiscal, que los misionersos introdujeron o fomentaron entre los indígenas. Quiere el III Concilio Provincial Mexicano celebrado en 1585 «que en cada pueblo se elija a un anciano distinguido por sus irreprochables costumbres, quien al lado de los párrocos sea perpetuo censor de las costumbres públicas» (P. Antonio Gay, Historia de Oaxaca, II.V.2) «Es su oficio principal inquirir los delitos y vicios que perturban la moralidad, descubriendo al cura los amancebamientos, adulterios, divorcios indebidos, perjurios, blasfemias, infidelidades, etc.» (Ibídem; Cfr. III Concilio Mexicano L I, Tít. IX, 1,23).

En la noche del 14 de septiembre de 1700, los dos Fiscales descubrieron que un buen grupo de personas del pueblo de S.Francisco Cajonos y de los pueblos vecinos estaban realizando en una casa particular un culto de religiosidad ancestral; los Fiscales avisaron a los padres dominicos; los Fiscales y los Padres acompañados del capitán Antonio Rodríguez Pinelo fueron al lugar de los hechos, sorprendieron a los autores, dispersando la reunión, recogiendo las ofrendas del culto y regresándose al convento.

Al día siguiente, el pueblo se amotinó, exigiendo la entrega de las ofrendas confiscadas y de los Fiscales. Refugiándose en el convento los Padres, los Fiscales y la Autoridad, se pasaron la tarde entre exigencias y negociaciones. Finalmente, ante las amenazas y el peligro crecientes de matar a todos e incendiar el convento, el capitán Pinelo decidió entregar a los Fiscales, bajo promesa de respetar sus vidas.

Los Padres no aceptaron la entrega. Pero los Fiscales depusieron sus armas aceptando la perspectiva de morir, se confesaron y recibieron la Comunión, diciendo Juan Bautista: «vamos a morir por la ley de Dios; como yo tengo a su Divina Majestad, no temo nada ni he de necesitar armas»; y al verse en manos de sus verdugos dijo: «aquí estoy, si me han de matar mañana, mátenme ahora». Cuando eran azotados en la picota de la plaza pública, dijeron a los Padres que observaban desde la ventana: «Padres encomiéndenos a Dios»; y cuando los verdugos se burlaban de ellos diciéndoles: «¿te supo bien el chocolate que te dieron los Padres?», ellos respondieron con el silencio.

El día 16 los verdugos condujeron a los Fiscales a S. Pedro, donde de nuevo los azotaron y los encarcelaron. Cuando los verdugos invitaban a los Fiscales a renunciar de la fe católica y les perdonarían, ellos contestaron «una vez que hemos profesado el Bautismo, continuaremos siempre a seguir la verdadera religión». Luego les llevaron bajando y subiendo por laderas, hasta el monte Xagacía antiguamente llamado «De las hojas», donde amarrados los despeñaron, casi los degollaron y los mataron a machetazos, les arrancaron los corazones y los echaron a los perros que no se los comieron. Los verdugos Nicolás Aquino y Francisco López bebieron sangre de los mártires, para recuperar ánimo y fortalecerse según costumbre de beber sangre de animales de caza, pero también como señal de odio y coraje, según un dicho ancestral que aún se escucha «me voy a tomar tu sangre». Y los sepultaron en el mismo monte, desde entonces llamado «Monte Fiscal Santos».

Algunos opinan que los Fiscales no son Mártires sino delatores de sus paisanos y traidores a su cultura; pero es claro que los Fiscales estaban designados civil y religiosamente para el ejercicio de un cargo público en el pueblo y en la comunidad religiosa. Más aún, desde el principio en el proceso civil que se llevó a cabo entre 1700-1703 y en el proceso eclesiástico hasta el día de hoy, viene la fama de martirio y de santidad, que finalmente la Iglesia reconoce con la Beatificación.