viernes, 16 de febrero de 2018

Calendario Carmelita Febrero

01 de febrero
Beata Candelaria de San José

Nacida en Altagracia de Orituco el 11 de agosto de 1863, Susana Paz-Castillo Ramírez, Animada por el presbítero Sixto Sosa, más tarde Obispo de Cumaná, se consagró al servicio de los enfermos en el Hospital «San Antonio» fundado en 1903 en Altagracia de Orituco. Luego,, inició la fundación de una nueva Congregación religiosa, dedicada al servicio de los pobres, la cual se constituyó definitivamente el 31 de diciembre de 1910 con el nombre de «Congregación de las Hermanitas de los Pobres de Altagracia de Orituco». Posteriormente la Congregación se agregó a la Orden del Carmelo, y fueron denominadas Terciarias Carmelitas Regulares. Hoy son conocidas como Hermanas Carmelitas Venezolanas o Carmelitas de la Madre Candelaria. Se destacó por su profundo amor a Dios y por su entrega generosa y abnegada a los pobres. Murió el 31 de enero de 1940.
La beatificación de la Madre Candelaria de San José tuvo lugar el día 27 de abril de 2008 en Caracas, Venezuela.



24 de febrero
Beata Josefa Naval Girbés

Josefa Naval Girbés, que se santificó en el mundo, como miembro del Carmelo Seglar. Nacida en Algemesí (Valencia, España), el año 1820, desde su adolescencia se entregó al Señor con el voto perpetuo de castidad y se dedicó con generosidad a las obras de apostolado en el ámbito de la comunidad parroquial. Recorrió el camino de la oración y de la perfección evangélica en una vida de sencillez y de ardiente caridad. Hizo de su casa un taller y una escuela de oración, donde numerosas jóvenes y mujeres se formaron en la sabiduría humana y espiritual. Murió el 24 de Febrero de 1893. Fue beatificada en 1988.



Calendario Carmelita Enero


01 de enero
San Pedro Tomás, Obispo.


Nació en el Perigord meridional (Francia) alrededor de 1305. A la edad de veinte años entró en la Orden del Carmen. Habiendo ejercido el oficio de Procurador General de la Orden ante la Curia pontificia en Aviñón y después de predicador apostólico, fue nombrado en 1354 obispo de Patti y Lípari. Desempeñó las funciones de legado pontificio ante reyes y emperadores del tiempo con el objetivo de consolidar la paz y promover la unión con las Iglesias Orientales. Trasladado a otras sedes: Corón (Peloponeso) como legado pontificio en Oriente (1363) y finalmente (1364) como patriarca latino de Constantinopla. Sus esfuerzos en favor de la unidad de la Iglesia hacen de este santo del siglo XIV un precursor del ecumenismo. Murió en Famagusta (Chipre) en 1366.





03 de enero
San Ciriaco Elías Chavara


Cofundador y primer prior general de la Congregación de los Carmelitas de María Inmaculada, nace en Kainakary, localidad del estado de Kerala (India), el día 10 de febrero de 1805. Ingresó en el seminario de Pallipuram en 1818. Fue ordenado sacerdote por un obispo carmelita en 1829. Fundó el primer monasterio de una nueva Congregación en Mannanam el 1831. Emitió los votos religiosos el 8 de diciembre de 1855, aceptando las Constituciones del Carmelo. En un principio, la Congregación se llamó «Terciarios de María Inmaculada del Monte Carmelo de Malabar»; hoy se conocen como «Carmelitas de la Inmaculada». Colaboró también con el carmelita P. Leopoldo Beccaro, en la fundación del instituto de las Hermanas de la Madre del Carmelo en 1866. Fue vicario general de la Iglesia siro-malabar desde 1861. Se opuso, como campeón de la unidad eclesial, al cisma de Mar Rokos.Dedicó su vida entera a la renovación espiritual de la comunidad cristiana siro-malabar. A pesar de sus muchos trabajos, tuvo tiempo para escribir algunos libros, tanto en prosa como en verso, para la formación de los fieles. Muere en Koonammavue el 3 de enero de 1871, a los 66 años. Sus restos mortales fueron trasladados a Mannanam en 1889. Su espiritualidad es india, sacerdotal, monacal, carmelitana, eucarística, mariana, apostólica. Fue beatificado en Kottayan, India, por Juan Pablo II, en 1986 y canonizado por Francisco en 2014.



09 de enero
San Andrés Corsini, Obispo


Nació en Florencia en los inicios del siglo XIV. Abrazó la vida religiosa en el convento de su ciudad natal. Fue Provincial de Toscana en 1348 y al año siguiente fue nombrado obispo de Fiésole. Gobernó su diócesis con admirables ejemplos de caridad y con la elocuencia de su palabra. Se distinguió por su celo apostólico, prudencia y amor hacia los pobres. El mismo, con sus propias manos, distribuía el pan a los necesitados. Se atrajo la estima y la simpatía por parte de todos. Muchos, ricos y menos ricos, venían a él para encontrar la paz, después de años de luchas y odios que destruían familias y ciudades. Murió el día 6 de enero de 1374. Fue canonizado el día 29 de abril de 1629.


27 de enero
San Enrique de Ossó y Cervelló


En Vinebre, población aldeana de Tarragona (España), nació Enrique el 16 de octubre de 1840. Tras la muerte de su madre en el año 1854 se fue al seminario para hacerse sacerdote cumpliendo así un último deseo que ella le había manifestado. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1867. Apoyado por Teresa Blanch, el 23 de junio de 1876 fundó en Tarragona la Companía de Santa Teresa de Jesús con ocho cofundadoras. Las religiosas teresianas, dedicadas a la educación.Escribió numerosos artículos religiosos y el las Siete Moradas en el Corazón de Jesús. Alejado de su obra, murió el 27 de enero de 1896. Fue beatificado el 14 de octubre de 1979 y canonizado el 16 de junio de 1993 por el papa Juan Pablo II.



29 de enero
Beata Arcángela Girlani


Leonor Girlani, natural de Trino de Monferrato, se llamó Arcángela cuando, con sus hermanas María y Francisca, tomó en 1477 el hábito carmelita en el monasterio de Parma, del cual fue después priora. Más tarde ejerció el mismo oficio en el nuevo monasterio de Mantua desde 1492 y allí murió en 1495. En un manuscrito leemos que la beata se ocupaba activamente de hacer realidad el nombre del monasterio: "Sta. María del Paraíso". Se distinguió por su especial devoción a la Stma. Trinidad. Su culto litúrgico fue aprobado por Pío IX en 1864.


lunes, 12 de febrero de 2018

Santa María Magdalena

Su nombre era María, que significa "preferida por Dios", y era natural de Magdala en Galilea; de ahí su sobrenombre de Magdalena. Magdala, ciudad a la orilla del Mar de Galilea, o Lago de Tiberiades.

Jesús, al dar su Espíritu a sus apóstoles, les dijo que perdonasen los pecados conforme se lo habían visto a Él hacer: y la liturgia nos recuerda hoy un ejemplo, que será siempre famoso, de la misericordia del Salvador con los que se duelen de sus pasados extravíos.

María, hermana de Marta y Lázaro, era pública pecadora, hasta que tocada un día por la gracia, vino a rendirse a los pies del Señor. “No te acerques a mí, porque estoy puro”, le dirían los soberbios; pero el Señor, al contrario, la recibe y perdona. Por eso Jesús, “acoge bondadoso la ofrenda de sus servicios”, y le ofrece para siempre un sitial de honor en su corte real. La contrición transforma su amor. “Por haber amado mucho, se le perdonan muchos pecados”. Movido por sus ruegos resucita Jesús a Lázaro, su hermano, y cuando Jesús es crucificado, le asiste, más muerta que viva; preguntando, como la esposa de los Cantares, a dónde han puesto su esposo Divino, Cristo la llama por su propio nombre, y mándale llevar a los discípulos la nueva de su Resurrección.

A imitación de la gran Santa María Magdalena, vengamos en espíritu de amor y de compunción, a ofrecer a Jesús, presente en la santa Misa, el tesoro de nuestras alabanzas. Hagámosle compañía, como las dos hermanas Marta y María; adornemos su altar, con ese recio espíritu de fe que no teme el escándalo farisaico, con todo el esplendor que conviene a la casa de Dios. Imitémosla sobre todo en su acendrado amor a Jesús, seguros de que haciéndolo así, lograremos la remisión entera de nuestras pasadas culpas, elevándonos, desde el fondo de nuestra miseria a la sima de la santidad. Al que busca a Dios con gemidos, pronto le abre la puerta de su misericordia y de sus ricos tesoros. 


Cuatro menciones en los Evangelios:

1) Los siete demonios. Lo primero que dice el Evangelio acerca de esta mujer, es que Jesús sacó de ella siete demonios (Lc 8,2), lo cual es un favor grandísimo, porque una persona poseída por siete espíritus inmundos tiene que haber sido impresionantemente infeliz. Esta gran liberación obrada por Jesús debió dejar en Magdalena una gratitud profundísima.

Nuestro Señor decía que cuando una persona logra echar lejos a un mal espíritu, este se va y consigue otros siete espíritus peores que él y la atacan y así su segundo estado llega a ser peor que el primero (Lc 11,24). Eso le pudo suceder a Magdalena. Y que enorme paz habrá experimentado cuando Cristo alejó de su alma estos molestos espíritus.

A nosotros nos consuela esta intervención del Salvador, porque a nuestra alma la atacan también siete espíritus dañosísimos: el orgullo, la avaricia, la ira, la gula, la impureza o lujuria, envidia, la pereza y quizás varios más. ¿Quién puede decir que el espíritu del orgullo no le ataca día por día? ¿Habrá alguien que pueda gloriarse de que el mal espíritu de la impureza no le ha atacado y no le va a atacar ferozmente? Y lo mismo podemos afirmar de los demás.

Pero hay una verdad consoladora: Y es que los espíritus inmundos cuando veían o escuchaban a Jesús empezaban a tembar y salían huyendo. ¿Por qué no pedirle frecuentemente a Cristo que con su inmenso poder aleje de nuestra alma todo mal espíritu? El milagro que hizo en favor de la Magdalena, puede y quiere seguirlo haciendo cada día en favor de todos nosotros.

2) Se dedicó a servirle con sus bienes. Amor con amor se paga. Es lo que hizo la Magdalena. Ya que Jesús le hizo un gran favor al librarla de los malos espíritus, ella se dedicó a hacerle pequeños pero numerosos favores. Se unió al grupo de las santas mujeres que colaboraban con Jesús y sus discípulos (Juana, Susana y otras). San Lucas cuenta que estas mujeres habían sido liberadas por Jesús de malos espíritus o de enfermedades y que se dedicaban a servirle con sus bienes (Lc 8,3). Lavaban la ropa, preparaban los alimentos; quizás cuidaban a los niños mientras los mayores escuchaban al Señor; ayudaban a catequizar niños, ancianos y mujeres, etc...

3) Junto a la cruz. La tercera vez que el Evangelio nombra a Magdalena es para decir que estuvo junto a la cruz, cuando murió Jesús. La ausencia de hombres amigos junto a la cruz del Redentor fue escandalosa. Sencillamente no se atrevieron a aparecer por ahí. No era nada fácil declararse amigo de un condenado a muerte. El único que estuvo junto a Él fue Juan. En cambio las mujeres se mostraron mucho más valerosas en esa hora trágica y fatal. Y una de ellas fue Magdalena.

San Mateo (Mt 27,55), San Marcos (Mc 15, 40) y San Juan (Jn 19, 25) afirman que junto a la cruz de Jesús estaba la Magdalena. En las imágenes religiosas de todo el mundo los artistas han pintado a María Magdalena junto a María, la Madre de Jesús, cerca de la cruz del Redentor agonizante, como un detalle de gratitud a Jesús.

4) Jesús resucitado y la Magdalena. Uno de los datos más consoladores del Evangelio es que Jesús resucitado se aparece primero a dos personas que habían sido pecadoras pero se habían arrepentido: Pedro y Magdalena. Como para animarnos a todos los pecadores, con la esperanza de que si nos arrepentimos y corregimos lograremos volver a ser buenos amigos de Cristo.

Los cuatro evangelistas cuentan como María Magdalena fue el domingo de Resurrección por la mañana a visitar el sepulcro de Jesús. San Juan lo narra de la siguiente manera:

"Estaba María Magdalena llorando fuera, junto al sepulcro y vio dos ángeles donde había estado Jesús. Ellos le dicen: - ¿Mujer, por qué lloras? - Ella les responde: - Porque se han llevado a mi Señor, y no sé donde lo han puesto.

Dicho esto se volvió y vio que Jesús estaba ahí, pero no sabía que era Jesús.

Le dice Jesús: - ¿Mujer por qué lloras? ¿A quién buscas?

Ella, pensando que era el encargado de aquella finca le dijo: - Señor, si tú lo has llevado, dime donde lo has puesto, yo me lo llevaré.

Jesús le dice: '¡María!'

Ella lo reconoce y le dice : '¡Oh Maestro!' (y se lanzó a besarle los pies).

Le dijo Jesús: - Suéltame, porque todavía no he subido al Padre. Vete donde los hermanos y diles: 'Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios a vuestro Dios'.

Fue María Magdalena y les dijo a los discípulos: - He visto al Señor, y me ha dicho esto y esto." (Jn. 27, 11).

Esta mujer tuvo el honor de ser la encargada de comunicar la noticia de la resurrección de Jesús.

domingo, 11 de febrero de 2018

Nuestra Señora de Lourdes


Oración para pedir la salud de los enfermos a la Virgen de Lourdes

¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra!
Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos,
acudimos en las horas amargas de la enfermedad a tu maternal corazón,
para pedirte que derrames a manos llenas¿
el tesoro de tu misericordia sobre nosotros.

Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuches,
Pero acuérdate que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a ti haya sido abandonado.

¡Madre tierna! ¡Madre bondadosa! ¡Madre dulcísima!
Ya que Dios obra por tu mano curaciones sin cuento en la Gruta prodigiosa de Lourdes, sanando tantas víctimas del dolor,
guarda también una mirada de bendición para nuestro pobre enfermo… (se dice el nombre).

Alcanzadle de vuestro Divino Hijo Jesucristo la deseada salud,
si ha de ser para mayor gloria de Dios.
Pero mucho más alcanzadnos a todos el perdón de nuestros pecados,
paciencia y resignación en los sufrimientos
y sobre todo un amor grande y eterno a nuestro Dios,
prisionero por nosotros en los Sagrarios. Amén.

Virgen de Lourdes, rogad por nosotros.
Consuelo de los afligidos, rogad por nosotros.
Salud de los enfermos, rogad por nosotros.

Rezar tres Avemarías.

lunes, 22 de enero de 2018

Romancero de la aventura de la Beata Laura Vicuña

Romacero de la aventura de 

Laura Vicuña

Padre Manuel Villaseca

Laurita Vicuña Pino
Hoy beata en la Iglesia
nació al retumbar de balas
en tiempos de Balmaceda.

El Bautizo de Laurita
se hace en salesiana fecha
un 24 de mayo
cuando a María festejan.

José Domingo Vicuña
participó en la refriega
balmacedista, A destierro
fue con su esposa y pequeña.








Temuco, tierra lejana,
tranquila, le abrió sus puertas
a la pequeña familia
que muy luego allí aumenta.

Les nace Julita Amanda
Pero esta alegría efímera
se esfuma, muriendo el padre
de pulmonía violenta.

Doña Mercedes del Pino
deja la tierra chilena.
Con sus hijas va a Junín
y allí al trabajo se entrega.

Un estanciero argentino
en su casa las alberga.
Será la dueña de casa
con todas sus consecuencias.

De María Auxiliadora
había en Junín una escuela.
Doña Mercedes fe allá
a educar a las pequeñas.

Al momento, de Laurita
niña sonriente y sincera
se comentó en el Colegio
que Laurita un ángel era.

El estanciero es feliz, 
con la viudita chilena.
Comenzó a requerirla
de amor, a lo que ella se niega.

Tuvo que acceder, por fin,
por ella y sus dos chicuelas.
Y aquí comenzó Laurita
a sufrir la gran tragedia.

Laurita que amaba a Dios
y es pura como azucena
mucho rezó de rodillas
y sufrió en la casa aquella.

¡Su mamá lejos de Dios!
Laura sufre esta verguenza
y pena por regresar
al paraíso, su escuela.

La vida de su mamá 
cuanto le pesa en el alma
nuevamente al confesor
se presenta la niña Laura.

Ha rezado y ha sufrido
por ésta su madre amada
pero el Señor no la escucha
algo más de ella demanda.

Si ofreciera ella su vida
por su madre, que dejara
al hombre con quien convive
¿no haría la obra más santa?

Lo medita el confesor,
no da respuesta inmediata.
¿Le será grato al Señor 
el holocausto de esa alma?

"Hija, si Dios te lo pide
y así a tu mamita salvas
del pecado, te permito 
que a Dios a esta ofrenda le hagas".

Junín lejano, en ese año
abría su primavera,
mientras tanto 
moría la niña buena.

"Mamita, te quiero mucho,
por ti yo ofrecí mi vida..."


Fragmento, Romancero de la aventura de Laura Vicuña, 1987.

Padre Manuel Villaseca
Misionero Claretiano




sábado, 20 de enero de 2018

Nuestra Señora de la Candelaria, Copiapó, Chile

La historia de este santuario comienza en 1780, cuando Mariano Caro Inca, vecino del pueblo de San Fernando regresaba de la cordillera cuando una tormenta lo obligó a refugiarse en unos peñascales. Estaba a la orilla del salar de Maricunga y allí encontró una piedra de unos 14 centímetros de alto con la imagen de la Virgen con el Niño Jesús en brazos grabada. Caro Inca, lleno de respetuoso fervor, tomó la imagen en sus manos, llamó a sus compañeros para participarles del hallazgo y luego de colocarla cuidadosamente en la alforja de su mulo, siguieron el camino.

El 02 de febrero de 1780, día consagrado a la fiesta de la presentación del Niño Dios al Templo y de la Purificación de la Virgen, día en que la Iglesia bendice las candelas en honor de Cristo, Luz del Mundo, llegó Caro a la hijuela que tenía en San Fernando. Mientras él arreglaba el altar para venerar la imagen con el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria, los arrieros divulgaron la noticia del encuentro.

Todos los años al acercarse esta fecha, las familias vecinas del pueblo se reunían para rezar la novena a la Virgen. A la muerte de Mariano Caro, su esposa Josefa Guzmán continuó aquella tradición y levantó un pequeño oratorio en cumplimiento del testamento de su marido.

En el año 1800, veinte años después del hallazgo de la imagen, el cura de la villa de Copiapó, padre Domingo Carmona, hizo levantar una capilla a la Virgen cerca del primitivo oratorio, estos terrenos los había dejado doña Josefa, quien había fallecido.

En el año 1910 se dio comienzo a la construcción de un nuevo edificio en los terrenos adyacentes a los de la primera capilla que habían sido comprados a la familia Caro por don Bruno Sergio Pizarro, parlamentario de la zona, y que los donó para que allí se levantara el santuario de la Candelaria. La primera piedra fue colocada por el cura de Copiapó, padre Pedro Thelis, que dio comienzo a los trabajos.

El terremoto del 10 de noviembre de 1922 echó por tierra la primera capilla, lo que obligó a terminar la nueva, esta tarea estuvo a cargo del padre Crisónogo Sierra, quien con sus propias manos trabajaba en las obras, con material que conseguía “por ahí”.

En el año 1944, el padre Polidoro Van Vliervergh construyó la nave lateral derecha del santuario. A principios de 1968, siendo rector del santuario el padre José Canovas, comenzaron los trabajos para construir la nave lateral izquierda, que se terminó en la fiesta de 1970; era rector por entonces el padre Juan Sanchís.



Oración

Virgen de la Candelaria,
Madre de los mineros y del pueblo de Atacama,
a Ti venimos con la confianza y sencillez de hijos.
A Ti llegamos con nuestras angustias y esperanzas,
con nuestras penas y alegrías,
con las fatigas del trabajo y el peso de nuestros pecados;
con todo lo que somos y tenemos.
Virgen de la Candelaria,
Tú eres la primera portadora de la Luz, que es Cristo;
Tú eres nuestra Madre;
Tú nos reúnes junto a Cristo Salvador;
Tú eres nuestra esperanza, consuelo y gozo;
Tú nos acompañas en la ciudad, el desierto, los valles, las minas y el mar;
Tú eres nuestra estrella en el camino hacia el Padre;
Tú, nuestra huella para encontrar a Jesús.
Virgen de la Candelaria, Virgen Madre de Dios,
escucha nuestros ruegos, bendice nuestros hogares,
alcánzanos trabajo y salud;
enséñanos a escuchar la palabra de tu Hijo
y a vivirla cada día,
para que dóciles al Espíritu Santo,
sepamos construir una Nación de hermanos
y una Iglesia servidora
en nuestra tierra de Atacama.
Amén.

jueves, 18 de enero de 2018

Venerable Mary Ward

Mary Ward nació en el Condado de York (Inglaterra), en 1585, durante el reinado de Isabel I, cuando la persecución contra los católicos en el país estaba en su mayor apogeo. Su familia, perteneciente a la nobleza rural, pagó cara su fe católica. Ella, durante los primeros 20 años de su vida, tuvo que peregrinar por diferentes casas de su familia para asegurar su existencia, curtiendo su carácter con un espíritu de gran fortaleza y audacia.

Sintiéndose llamada a la vida religiosa, fue elegida por Dios para ser una pionera en las obras de la Iglesia, comprometida en la defensa de la Fe y lanzada a conseguir la mayor gloria de Dios en el mundo.

Admiró la obra de San Ignacio de Loyola y supo, como pocas mentes clarividentes de su siglo, que su misión eran romper la clausura que se imponía a las mujeres, para poder andar por el mundo sin trabas, adelantándose a los tiempos y trabajando por el Reino de Cristo con recursos que los varones “sabios y prudentes” no podían llegar a tolerar en mujeres evangelizadoras. Y lo hizo con confianza total en la capacidad de la mujer, dándose cuenta de que eso era lo que la Iglesia necesitaba según la voluntad de Dios y los signos de los tiempos. Con un grupo de mujeres inglesas, trabajó en Londres pero, teniendo que vencer muchas dificultades, se embarcó para el Continente, logrando empezar su obra en la ciudad de St. Omer (Francia), donde antes los jesuitas de Inglaterra también se habían establecido.

Tres grandes gracias formarían el Carisma del Instituto:
– La gloria de Dios como fin
– El apostolado en el mundo como medio
– La orientación total hacia Dios de los miembros dentro del marco de Libertad, Justicia y Verdad.

Su familia religiosa fue el anuncio de los nuevos tiempos en la educación, sobre todo de la mujer, siendo Mary Ward presentada por la Historia como adelantada de las obras de cultura para la mujer y como creadora de nuevos estilos de formación humana y de progreso de la persona según las necesidades de los tiempos.

Quiso una educación para todas las clases sociales, adaptada a las necesidades de las personas y del lugar. Una educación que integrara la formación espiritual, intelectual, física y psicológica, y que preparara a la persona para su rol en la familia y en la sociedad.

Si nos preguntamos de dónde le vino a Mary Ward esta visión de futuro y la fuerza interna para llevarla a cabo, sólo podemos contesta que el Espíritu sopla donde quiere. Hay hombres y mujeres destinados como instrumentos de la Providencia en momentos de grandes crisis históricas, y Mary Ward fue una de ellas.

El Instituto, con una visión de futuro muy adelantada para su tiempo, fue suprimido en 1631 por el Papa Urbano VIII en una de las más duras Bulas emanadas de la Santa Sede, siendo condenada y encarcelada Mary Ward por la Inquisición en Alemania. Cuando salío de prisión, más adelante y con autorización de la Iglesia, su salud era ya muy precaria. Murió en York en el año 1645.

A lo largo de los siglos XVII y XVII, el Instituto sobrevivió a muchos embates y crisis, pero siguió extendiéndose poco a poco por Europa. En 1877, su congregación reconocida por la Iglesia pero hasta 1909 no se permitió a Mary Ward recibir el nombre de fundadora. Casi un siglo después, en 2009, Mary Ward fue declarada Venerable. Su causa avanza ahora hacia el estadio siguiente en el proceso de beatificación y consiguiente canonización.


El Instituto de Mary Ward existe hoy bajo los nombres de Congregatio Jesu y el Instituto de la Bienaventurada Virgen Maria (Loreto) con aproximadamente 3.000 miembros. Las hermanas de Mary Ward están en 44 países.