sábado, 28 de diciembre de 2019

Devociones populares al Niño Jesús en Chile

Niño Dios de Sotaquí

A comienzos del siglo XIX vivía en Sotaquí una anciana llamada Antonia Pizarro. "La Naranjo", que por ese nombre la conocían, era señora muy piadosa y tenía fama como "meica" de yerbas y otros remedios de naturaleza.

Cierto día, al visitar a un enfermo en la estancia "El Romeral", cerca del río Hurtado, divisó desde lejos a dos niños que pastoreaban una majada de cabras. Al acercarse vio que jugaban con un tercer niño casi desnudo. Era la pequeña estatua del Niño Dios.

Doña Antonia llevó la imagen a su casa para rendirle culto. El Niño se convirtió en milagroso protector del pueblo y su fama se extendió por toda la provincia. Su fiesta se celebra el 06 de enero.


Niño Dios de las Palmas

En el año 1775 un modesto campesino de apellido Tapia iba con una carga de leña y carbón por los cerros, entre Caleu y Las Palmas. De pronto se dio cuenta que había una figura religiosa modestamente vestida, era la imagen del niño Dios. El señor Tapia mantuvo esta imagen del niño Dios hasta el año 1780, cuando lo intercambió por una cuartilla de harina. Eliseo Roco y sus hermanas se hacen cargo del niño Dios y para su veneración hacen una pequeña ermita. En 1868 la gente de Las Palmas y alrededores levantan una pequeña y hermosa capilla para honrar y agradecer las bendiciones y gracias concedidas por este pequeño niño Dios.

Su fiesta se celebra el 25 de diciembre.




Niño Dios de Malloco


El papa Pío IV crea la diócesis de Santiago el 27 de Diciembre de 1561, luego en 1579 se funda el 25 de Diciembre la actual parroquia "Niño Dios de Malloco", en ese entonces se llamaba “Doctrina de Tangos” y fue la 3ª parroquia establecida en la arquidiócesis de Santiago, por ende es la 3ª parroquia más antigua de Chile. La Parroquia abarco a todos los pueblos vecinos y fue atendida por don Alonso de Toledo. 

En el templo parroquial de Malloco se venera desde siglos una imagen del Niño Jesús que fue donada por la familia Erazo, antigua propietaria de la histórica estancia de Malloco cuyos orígenes datan del año 1598.

Este Niño Dios de rostro casi risueño y con la diestra en actitud de bendición, representa a un niño de 12 años, aunque lleva en sí el paso de varios siglos. Unos dicen que data del 1660 y que fue traída desde el Cuzco, y otros aseguran que fue hallada en las tierras de Vicente Erazo, y llegó a manos de su tataranieto, el teniente Juan Erazo, que combatió en la Batalla de Maipú y que esta sepultado en el templo, fue quien finalmente la habría donado a la iglesia y dejado en manos del párroco padre José Luque.

Quienes llegan a venerar al Niño Dios de Malloco, cuentan que por su intercesión han sanado muchos enfermos, entregado la paz a muchos pecadores, vuelta la tranquilidad a los hogares y mejorado varios negocios en ruina. Su fiesta se celebra el 25 de diciembre.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Feliz Navidad!!


Oración a Jesús en el pesebre


Desde el pesebre de Navidad
nace una esperanza nueva.
En la sonrisa de un Dios que es niño
se asoma, frágil, la luz del Reino.
Un niño Dios
que necesita cuidados, caricias, atención.
Una esperanza nueva
que crecerá con el esfuerzo de todos.
Una madre atenta,
dispuesta para lo que Dios pide,
que no vacila en decir sí
y entregar la vida entera.
La Madre,
del Señor y Madre nuestra.
María de Nazareth,
camino que conduce al Padre.
Dios que nace en un pesebre,
olvidado, a la intemperie.
Recordándonos su presencia
entre los pobres que sufren.
Navidad,
el signo de un Dios que se hace pobre
para llamar al Reino
desde los olvidados del mundo.
¡Alégrense: pastores,
campesinos, obreros de todo tiempo!
Llegó la Buena Noticia,
que empiece la Fiesta, en medio del pueblo.
La liberación esperada
ha dejado de ser sueño.
Empezó a ser realidad
la semilla del mundo nuevo.
Cantemos con alegría,
unamos voces y manos.
Vamos a ver al Dios vivo,
festejemos su nacimiento.
Desde el pesebre de navidad,
un grito surge, de aliento,
Dios está con nosotros,
marchemos hacia su encuentro.
El Dios que nace es un niño
necesitado y pequeño,
que requiere nuestra entrega
para hacer crecer el Reino.
Navidad, como María,
contemplar desde el silencio,
el misterio de Dios hombre,
que nos convoca a cambiar,
a vivir para los otros,
a construir en el mundo
el inmenso sacramento
de la presencia de Dios
que nos contagia su aliento.
Un Dios que llega a los hombres
que se hace hermano nuestro.
AMEN

jueves, 19 de diciembre de 2019

Novena al Niño Jesús


ORACIÓN AL NIÑO JESÚS



Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Llenos de confianza en Vos, ¡Oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos reconociendo que somos pecadores. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Nos entregamos a Vos, ¡oh Niño omnipotente! Seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis nuestra súplica. Amén


GOZOS

Dulce Jesús mío
mi niño adorado
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh sapiencia suma
del Dios Soberano
Que al nivel de un
niño te hayas
rebajado!
¡Oh divino infante
ven para enseñarnos
la prudencia que hace
verdaderos sabios!

¡Oh Adonai potente
que, a Moisés hablando,
de Israel al pueblo
disteis los mandatos!
¡Ah! ven prontamente
para rescatarnos.
Y que un niño débil
muestre fuerte brazo!

¡Oh raíz sagrada
de Jesé, que en lo alto
presentas al orbe
tu fragante nardo!
¡Dulcísimo niño
que has sido llamado
Lirio de los Valles
bella flor del Campo!

¡Llave de David
que abre al desterrado
la cerradas puertas
del regio palacio!
¡Sácanos, Oh Niño,
con tu blanca mano,
de la cárcel triste
que labró el pecado!

¡Oh lumbre de Oriente,
Sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos!
¡Niño tan preciado,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!

¡Espejo sin mancha
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y en forma de niño
da al mísero amparo!

¡Rey de las naciones
Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo,
pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas
con suave cayado,
ya la oveja arisca,
ya el cordero manso!

¡Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
bienhechor rocío
como riego santo!
¡Ven hermoso niño,
ven Dios humanado,
luce hermosa estrella,
brota flor del campo!

¡Ven que ya María
previene sus brazos
do su niño vean,
en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José,
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario!

¡Del débil auxilio
del doliente amparo,
consuelo del triste,
luz del desterrado!
¡Vida de mi vida,
mi dueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano!

¡Veante mis ojos,
de ti enamorados
Bese ya tus plantas,
bese ya tus manos!
Prosternado en tierra
te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases
te dice mi llanto!

¡Ven Salvador nuestro
por quien suspiramos,
¡Ven a nuestras almas,
ven no tardes tanto!

lunes, 16 de diciembre de 2019

Beata Sor Margarita Rutan

Margarita nació en Metz, Lorena el 23 de abril de 1736. Fue la octava de 15 hermanos, hijos un cantero y su mujer, profundos cristianos, que educaron a sus hijos en la virtud y la fe cristiana. Además de Margarita, otras dos hermanas, Francisca y Antonia, serían Hijas de la Caridad, además de una sobrina. Su infancia fue dura, incluso fue peón de su padre en los trabajos de albañilería y cantería. A los dieciocho años Margarita sintió la vocación religiosa, encaminada al servicio de los pobres en las Hijas de la Caridad y así se lo confió a su familia, pero esta no quiso hablar del tema hasta la mayoría de edad. Así, el 23 de abril de 1757, a la par que cumplía 21 años, comenzó su noviciado en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad en París. Al instante le encargaron misiones con los enfermos y pobres, a los que servía como al mismo Cristo. 

Terminado el noviciado, la enviaron a Pau, donde pronto organizó una pequeña fábrica de lana junto al hospital en el que servían las Hermanas. Con este telar, dio trabajo a las mujeres viudas o enfermas que no tenían sustento propio. De allí la destinaron a los hospitales de Fontainebleau, Brest, y otros, en los que dio ejemplo de caridad y abnegación heroicos, siendo amada por las gentes sencillas y sus superioras. En 1779 es nombrada superiora de la comunidad que D’Aulan, obispo de Dax quiere se haga cargo del nuevo hospital que ha fundado. Margarita, como buena Hija de la Caridad, organiza, asiste, visita, negocia. En poco tiempo al hospital añade una bella capilla y una escuela para niñas huérfanas o expósitas. Diez años más tarde, en 1789, se unirá a ella su sobrina, la religiosa Ana Sofía, quien será testigo de la vida sacrificada y del martirio de su tía, de lo que dejará constancia escrita. 

Ese mismo año comienza la persecución contra la Iglesia, destruyendo junto a la libertad religiosa, el único socorro que tenían miles de pobres en toda Francia. La ciudad de Dax fue una de las que más padeció los desmanes a los que la Revolución Francesa nunca debió ceder. La Casa de las Hijas de la Caridad, obra preciosa de la Iglesia en la ciudad pronto se convirtió en el centro del odio contra la religión. Era una casa “refractaria”, “oscurantista”, donde “se obligaba a las mujeres a tener votos de esclavas”, a decir de quien no puede ver en el servicio abnegado a los pobres sino una esclavitud, solo porque su falta de religión le impide abnegarse igualmente. El obispo de la ciudad y el capellán de la Casa fueron destituidos por el Comité, y en su lugar nombraron a sacerdotes “juramentados”, o sea, que habían firmado la “Constitución Civil del Clero”, de sonado contenido anticristiano. Al verse acosadas en su aspecto externo, Margarita decidió que las religiosas vistieran de seglar, cosa que, en definitiva, es más afín al espíritu de San Vicente de Paúl (27 de septiembre y 26 de abril, traslación de las reliquias). 

Continuaron su trabajo un tiempo más, hasta que en 1792 las Hijas de la Caridad son acusadas de robo de bienes públicos (por aceptar limosnas). En diciembre de 1793 los revolucionarios se presentaron en el hospital y acusaron a nuestra Beata de “fanática” e “incívica”, por continuar una labor religiosa, no dejar de rezar y mantener documentos peligrosos a la Revoclución. Documentos que no eran más que estampas, libros de devoción, etc. No deja de ser irónico que los verdaderos fanáticos del control, la opresión, la injusticia, llamasen fanática a una mujer coherente con su fe y oficio. 


El 23 de diciembre fue encarcelada, sin más razón que su fe católica y su condición de religiosa, que no hay otra. A principios de abril le confirmaron la acusación y la condena a muerte por contrarrevolucionaria. Margarita solo pidió perdón de Dios para aquellos que la condenaban injustamente. El 9 de abril de 1794 ella y el párroco de Gaube, un anciano sacerdote, fueron sometidos al escarnio público y atadas las manos a la espalda, fueron conducidos a la plaza principal de Dax, centro de las ejecuciones revolucionarias. La plaza estaba abarrotada de gente, mucha de ella asistida o visitada por la condenada. Dos soldados, apenados, se condolieron de la religiosa, y ella los animó, y a uno regaló su reloj y a otro su pañuelo. Subió a la plataforma de la guillotina, y antes de inclinar la cabeza, un soldado intentó quitarle la cofia atada al cuello, pero ella se le encaró y le espetó: “Déjame, ningún hombre me ha tocado jamás y tú tampoco lo harás mientras viva". Al ser decapitada, el infame tomó la cabeza y la abofeteó pretendiendo escarnecerla. En 1795, sustituido el Comité, el Consejo Administrativo de la ciudad reconoce que Sor Margarita había sido sacrificada injusta e inhumanamente. Y que fuera gente que llenaron Francia de absurdos cultos “a la diosa razón”, cambiaran el calendario gregoriano por referencias estacionales, y destruyeran tanto y tanto arte, pues tiene más ironía. En todo caso, si fanática fue, no derramó más sangre que la suya, en contraste con los “libertadores del pueblo”.


En 1907 Mn. Touzet, obispo de Aire inició el proceso de canonización, en el cual testificaron incluso juristas expertos en la Revolución Francesa, que dictaminaron que ni siquiera bajo las leyes inicuas y ridículamente fanáticas (esas sí) se podía acusar a Sor Margarita Rutan de delito alguno. En 1909 el proceso se reabrió a petición de Roma. En 1916la causa pasó a Roma, donde, a 24 de enero de 1917 Benedicto XV, firmó la apertura de la causa. En 1918 la Congregación de Ritos ratificó el “non cultu”, una verificación necesaria desde los tiempos de Benedicto XIV, que invalidaba cualquier proceso si el candidato había sido objeto de culto previamente y sin autorización. Esta norma ya no está vigente, pues ciertamente contradice el origen de las beatificaciones, que son precisamente la ratificación de este culto. De hecho, en 1994 la Iglesia de Dax celebró los 200 años del martirio de Sor Margarita Rutan. La Causa durmió en los archivos hasta 1999, en que una comisión histórica comenzó a remover las causas olvidadas. En 2000 el Abbé Devert se hace cargo de la Causa como postulador, para lograr que a 1 de julio de 2010, el papa Benedicto XVI firmara el Decreto de martirio de Sor Rutan. Y fue beatificada en la misma ciudad que la vio dar su vida por Cristo, el 19 de junio de 2011.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Venerable Nano Nagle

Honora Nagle, conocida como 'Nano', fue la primogénita de Garret Nagle y Anna Matthew, nació en 1718 en Ballygriffin (condado de Corck) en Irlanda.

Completó sus estudios en Ypres en Bélgica con las Hermanas Benedictinas Irlandesas, luego en 1734 fue a establecerse en París, permaneciendo allí hasta 1746 cuando regresó a Dublín.

Aquí se sorprendió al ver la miseria y la ignorancia, por lo que tomó la decisión de dedicarse por completo a la asistencia de los pobres y a la educación de los niños y jóvenes.

A los 28 años, alquiló una modesta casa en Corck, estableciendo una escuela para las primeras chicas que había reunido, que aumentó gradualmente, hasta el punto de que era necesario mudarse a lugares más grandes y al mismo tiempo abrió gradualmente otras pequeñas escuelas primarias, que en 1769 ya eran siete.

Como su actividad fue exitosa y consciente de tener que dar una continuidad duradera al futuro, Nano Nagle creyó apropiado apoyar su trabajo a una congregación religiosa establecida, por lo tanto recomendado por su tío jesuita Don Patrizio Doran, recurrió a las Ursulinas de París. 

Desafortunadamente, después de haber aceptado y preparado algunas postulantes irlandesas, las monjas ya no querían serlo; entonces el párroco de la iglesia episcopal de Corck don Francesco Moylan resolvió el problema haciendo que la madre irlandesa de las Ursulinas de Dieppe (Francia) Margherita Kelly viniera a esta ciudad como superiora de los cuatro novicias irlandesas educadas en París y reunidas en el convento de Cove Lane, construida específicamente por Nano Nagle en 1773.

Pero aun así, surgieron dificultades, porque las Ursulinas limitadas por su regla de cerramiento, solo podían administrar una de las tres escuelas abiertas en Cove Lane, por lo que Nano se dio cuenta de que dependía de ella establecer su propia una Congregación para implementar directamente las metas establecidas para los pobres.

Aunque obstaculizada por su obispo y desaconsejada por las Ursulinas, en la víspera de Navidad en 1775, reunió a algunas compañeras en su casa en Crock, que tomaron el nombre de Hermanas de la Educación Cristiana del Sagrado Corazón de Jesús, que luego se convertirían definitivamente en 'Hermanas de la Presentación de la Virgen María'; Nano Nagle cambió el nombre a Hermana María de San Juan de Dios.

En 1777 emitió la profesión religiosa con los demás; En los años siguientes también conoció al Beato Edmondo Rice (1762-1844) quien la ayudó a abrir una escuela en Waterford y asimiló de ella la idea, el ejemplo y la Regla para establecer una Congregación similar dedicada a los niños abandonados, que los llamó los "Hermanos de la Presentación".

Siete años después de la profesión, la madre Nano Nagle murió en Corck el 26 de abril de 1784 a los 66 años. La causa de su beatificación fue presentada con la autorización de la Santa Sede el 14 de octubre de 1985 y continúa hoy con la Congregación Vaticana. Fue declarada Venerable el 31 de octubre de 2013 por el Papa Francisco.

Beata Rita Amada de Jesús

Nació el 05 de marzo de 1848,  en un pequeño pueblo de la parroquia de Ribafeita, diócesis de Viseu (Portugal). Desde muy joven sintió una profunda devoción por la Eucaristía, María y san José, así como un cariño especial por el Papa, que en aquel tiempo se encontraba en el exilio.

La Iglesia de Portugal era perseguida por parte de la Masoneria, que se apoderó de los bienes eclesiásticos, cerró los seminarios y casas de religiosos. A los Institutos de religiosas, les prohibió la admisión de novicias. Obispos y sacerdotes provenientes de alto nivel económico fueron objeto de sus ataques. De este modo no podían dedicarse a su ministerio, ya que tenían que defenderse. Todo esto debilitó en parte a la Iglesia.

Pero estos hechos no apagó en Rita el ansia de una auténtica familia cristiana como la suya, así como comunicárselo a los demás. De este modo Dios suscitó en Rita la vocación misionera, para liberar a la juventud del indiferentismo religioso, y fomentar los valores morales, y así con el apostolado pudo fortalecer la familia. Esto le llevó a ir de pueblo en pueblo a enseñar a orar, sobre todo el rosario y otras oraciones que despertasen la devoción a María. En su apostolado buscó siempre a personas que vivían una vida inmoral e hizo de todo para rescatarlas del mal, esto le llevó a recibir amenazas de muerte.

Aunque deseaba ingresar en la vida religiosa, como las leyes no lo permitían, tuvo que dedicarse a su apostolado en el “mundo”, entregada a prácticas ascéticas; durante mucho tiempo rechazó a muchos pretendientes. Sus padres le ayudaron albergando en su casa a mujeres deseosas de conversión. Después de varios intentos ingresó con 29 años en una Congregación extranjera, pero como ésta se dedicaba solo a ayudar a los pobres, este no era el celo apostólico que ardía en el corazón de Rita, y por ello no se pudo identificar con ella y se salió con 32 años. En 1880, con ayuda de su director espiritual, consiguió fundar el Instituto de las Hermanas de Jesús, María y José, en la parroquia de Ribafeita, con la espiritualidad de la Sagrada Familia. El Instituto se extendió por todo Portugal, tuvo dificultades económicas y con una religiosa del propio Instituto. Las autoridades civiles, lo suprimieron, y entonces, se vio obligada a reunir a sus hermanas y enviarlas a Brasil, para que dieran continuidad a su obra. Rita falleció en Casalmendinho (parroquia de Ribafeita) en olor de santidad, el 06 de enero de 1913. Fue beatificada el 28 de mayo de 2006, en Viseu (Portugal) durante el pontificado de Benedicto XVI.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Oración a la Inmaculada Concepción

Virgen Santa e Inmaculada,
a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo
y el amparo maternal de nuestra ciudad, nos acogemos con confianza y amor.

Eres toda belleza, María.
En Ti no hay mancha de pecado.

Renueva en nosotros el deseo de ser santos: que en nuestras palabras resplandezca la verdad, que nuestras obras sean un canto a la caridad, que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad, que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio.





Eres toda belleza, María.
En Ti se hizo carne la Palabra de Dios.

Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor:
que no seamos sordos al grito de los pobres,
que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos,
que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes,
que amemos y respetemos siempre la vida humana.

Eres toda belleza, María.
En Ti vemos la alegría completa de la vida dichosa con Dios.

Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo:
que la luz de la fe ilumine nuestra vida,
que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos,
que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón,
que nuestros ojos estén fijos en el Señor, fuente de la verdadera alegría.

Eres toda belleza, María.
Escucha nuestra oración, atiende a nuestra súplica:
que el amor misericordioso de Dios en Jesús nos seduzca,
que la belleza divina nos salve, a nosotros, a nuestra ciudad y al mundo entero.

Amén.


Papa Francisco (2013)

domingo, 1 de diciembre de 2019

Adviento

Dios se acerca, Dios que llega…


Tiempo de Adviento,
Tiempo de espera.
Dios que se acerca,
Dios que ya llega.
Esperanza del pueblo,
la vida nueva.



El Reino nace,
don y tarea.
Te cantamos Padre bueno
a la esperanza.






Con María, ayúdanos Señor,
a vivir generosos en la entrega,
a ofrecer nuestra vida como ella,
a escuchar tu Palabra en todo tiempo,
a practicar sin descanso el Evangelio,
ayúdanos a vivir solidarios con los que sufren,
con quienes hoy como ayer
en Belén no tienen lugar.

Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.

Con los pastores de Belén,
ayúdanos señor
a vivir la Vigilia de tu Reino,
a correr presurosos a tu encuentro,
a descubrir tu Rostro en medio del pueblo,
a no quedarnos “dormidos” 

en la construcción del mundo nuevo.
Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.


Con los ángeles de Belén,
ayúdanos Señor,
a cantar al mundo entero tu Presencia,
¡ Dios-está-con-nosotros !
Construyamos la paz entre los hombres,
Edifiquemos la Justicia entre los pueblos.
Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.

Con Jesús niño-Dios,
ayudanos Señor,
a abrigar la esperanza que nace 

en cada Adviento,
a escuchar los clamores de tu pueblo,
a regar con nuestras vidas
la semilla de tu Reino,
a ser Mensajeros de tu Amor,
a construir comunidades de servicio y oración.
Navidad, fiesta del hombre.
Navidad, fiesta de Dios.

Queremos ser tus Testigos,
danos la fuerza Señor.



Marcelo A. Murúa

Fuente: “Ver la vida con la mirada del Evangelio”, 2da. edición, Ed. San Pablo.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Fiesta de Cristo Rey

La celebración de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios.

La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de diciembre de 1925. El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.

Durante el anuncio del Reino, Jesús nos muestra lo que éste significa para nosotros como Salvación, Revelación y Reconciliación ante la mentira mortal del pecado que existe en el mundo. Jesús responde a Pilatos cuando le pregunta si en verdad Él es el Rey de los judíos: "Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí" (Jn 18, 36). Jesús no es el Rey de un mundo de miedo, mentira y pecado, Él es el Rey del Reino de Dios que trae y al que nos conduce.

Oración

¡Oh Jesús! Te reconozco por Rey Universal
Todo cuanto ha sido hecho Tú lo has creado
Ejerce sobre mí todos tus derechos
Renuevo las promesas de mi bautismo, 
renunciado a Satanás, a sus seducciones y a sus obras; 
y prometo vivir como buen cristiano
Muy especialmente me comprometo a procurar, según mis medios, 
el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia
Divino Corazón de Jesús, te ofrezco mis pobres obras 
para conseguir que todos los corazones reconozcan tu sagrada realeza
y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de tu Paz.

Santa Germana Cousin

Nació en 1579, en la aldea de Pibrac, cerca de Toulouse, en el seno de una familia de pastores. Con sólo dos años perdió a su madre. Su madrastra, que era la mujer de su hermano mayor (según otros autores era la segunda o la tercera mujer de su padre), la trató muy mal mandándola al campo a pastorear ovejas en el bosque de Bouconne, y por la noche dormía en el corral o debajo de la escalera con una escasa comida. Era escrofulosa y de complexión débil, y tenía impedida la mano derecha. En su oficio de pastora de ovejas llegó a un alto grado de santidad. Desheredada del mundo, su herencia fue Dios, en la oración y ante el sagrario. 

Sus horas transcurrieron haciendo el bien a todos y sin temor a burlas. Se la tuvo separada de la familia para evitar contagios, y dormía aparte en un hueco de la escalera cerca de los establos, comiendo las sobras de la comida. Una sirvienta de la casa, la instruyó en los rudimentos de la fe cristiana, al mismo tiempo que velaba por ella. 

El cura de Pibrac le confió labores de catequista en la que puso la misma dulzura y paciencia con que soportaba los malos tratos, que ofrecía como reparación de los sacrilegios cometidos por los protestantes. Murió sin que nadie se diera cuenta en la soledad de su establo, a los 22 años, acostada en su yacija bajo la escalera; fue después de su muerte cuando todos la echaron en falta, un 15 de junio de 1601.

Cuarenta años después se halló su cuerpo incorrupto y muchos testimonios de  milagros que se realizaron por su intercesión. Su tumba es lugar de peregrinación y de realización de muchos milagros.

Esta circunstancia y los milagros que se le atribuyeron, fueron las razones por las que se pidió un reconocimiento oficial de su culto. Sin embargo, debido a la Revolución Francesa y otros obstáculos, se postergaron su beatificación y su canonización hasta el pontificado de Pío IX (29 de junio de 1867).

jueves, 21 de noviembre de 2019

Venerable María Teresa Cucchiari

María Teresa Cucchiari, nació en Roma el 10 de octubre de 1734, en la casa que sus padres tenían en Piazza Barberini. Junto a sus amigas Anna Reina y Mariana frecuentaba la iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane, cercana a su casa, de los trinitarios descalzos españoles, y allí entra a formar parte de la Orden Tercera Trinitaria en 1756. Un día, mientras rezaba el rosario en la iglesia, escuchando el rezo del oficio divino de los religiosos, recibió una inspiración que cambió el rumbo de su vida: decide dedicarse a la obra de la redención, especialmente liberando de la ignorancia a los niños y jóvenes en la región de los Abruzos. 

Siguió la Regla de las Trinitarias Descalzas, que adaptó a las necesidades del apostolado de la enseñanza. El 8 de septiembre de 1762 tomó el hábito y el 10 de octubre de 1772 hizo su Profesión Solemne, siempre alentada y acompañada por los trinitarios de San Carlino.

Abrió su primera escuela en Avezzano, otras se fueron abriendo también en la zona. Las Hermanas de la Santísima Trinidad vivían en gran pobreza y espíritu de sacrificio. El 10 de junio de 1801 murió con fama de santidad.

Devoción al Santo Rostro de Jesús

La hermana María de San Pedro religiosa carmelita de Tours, Francia. Nació el 04 de octubre de 1816. Es conocida como la que inició la Devoción al Santo Rostro de Jesús, que hoy es una de las devociones católicas aprobadas por la Iglesia, y por la oración de la "Flecha de Oro".

De 1844 a 1847, la Hermana María informó haber recibido visiones de Jesús y la Virgen.

En 1844 tuvo una visión en la que Nuestro Señor le dijo: "¡Aquellos que contemplarán las heridas de Mi Rostro aquí en la tierra, la verán resplandeciente de gloria en el Cielo!"

Una vida breve e intensa, de treinta y un años, la de la Hermana María  de San Pedro, vivió en el amor de Dios y de la Virgen y en la propagación de la devoción al Santísimo Rostro de Jesús.

Su alma, en el Carmelo, se fortaleció con las más bellas virtudes de la fe. Ella se mortificó y se hizo muy sensible a las ofensas cometidas contra el Señor en Francia, a merced del ateísmo. Un día, mientras oraba, escuchó el lamento de Jesús pidiendo  reparación.

Solía ​​hacer el "Vía Crucis" besando la tierra en cada estación. Una vez, absorto en la oración, escuchó la voz del Señor: "Busco a algunas Veronicas que  honren Mi Divino Rostro que tiene pocos adoradores. Mi Nombre es blasfemado en todas partes. ¡La Blasfemia es el pecado del diablo ... es una flecha envenenada que continuamente duele en Mi Corazón!" 

Sugirió una flecha dorada con la cual lastimar Su Corazón delicadamente, sanar sus heridas y hacer fluir torrentes de agradecimiento: 

Que el más santo, más sagrado, más adorable, más incomprensible e inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el Cielo, en la tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar.

Jesús le hizo comprender que los malvados estaban renovando constantemente las blasfemias, los ultrajes, los insultos infligidos en su rostro más augusto.

La hermana María le pidió al confesor que hablara al respecto con el arzobispo de Tours, el pastor luego vino a Carmelo y tuvo una larga conversación con la humilde religiosa.

"Este maravilloso Rostro es el espejo de las perfecciones contenidas en el Santo Nombre de Dios. También entendí que, como el Sagrado Corazón de Jesús es el Objeto Sensible ofrecido a nuestras adoraciones para representar en Su inmenso amor al Santo Sacramento del Altar : así en la Obra Reparadora, el Santo Rostro de Nuestro Señor es el Objeto sensible que se ofrece a las adoraciones de los miembros para reparar los ultrajes de los blasfemos que ofenden a la Divinidad, de la cual es la Imagen, el Espejo y la Expresión. este Venerable Rostro presentado al Padre Eterno, podemos apaciguar Su ira justa y obtener la conversión de los malvados y blasfemos ".

El rostro de Jesús es el regalo de esos corazones generosos que se sacrifican por Él. Jesús nos lo da en nombre de Su Divino Padre y por medio de María Su Madre. La Santa Faz es un regalo precioso, con él haremos grandes maravillas:

"Secaremos la Cara a nuestro Divino Maestro: nos convertiremos a nosotros mismos y a los pecadores. Repararemos Su Cara Divina desfigurada por las blasfemias y Él reparará nuestra cara desfigurada por el pecado ".

"¡Oh! ¡Si pudieras ver la belleza de Mi Rostro! Pero tus ojos son demasiado débiles. Es como el sello de la Divinidad que tiene la virtud de imprimir la Imagen de Dios en las almas que lo contemplan ".

La hermana María de San Pedro es la favorita de la Santa Faz, como Margarita  de Alacoque es del Sagrado Corazón.

Solo 9 años vivieron en el recinto sagrado del Carmelo hundido en el amor y las revelaciones del Sagrado Rostro de Jesús, animado por un espíritu que no conoce límites para reparar las continuas ofensas cometidas contra Dios.

La devoción, es muy antigua en la tradición cristiana, se reavivó y comenzó a difundirse desde el Carmelo de Tours en todo el mundo, a través de la palabra, a través de la prensa. Sobre todo a través del amor de las almas que ven los sufrimientos de la Iglesia en el dolor del rostro de Cristo.

La Hermana María de San Pedro entregó su alma el 08 de julio de 1848.

Venerable Hermano Juan Fromental

Nació el 27 de junio de 1895 en Chauvet Servieres, Lozere (Francia).

Su espíritu abierto le hizo elegir la formación misionera, que desarrolló en los centros que los lasallianos tenían con este fin. En Premia de Mar tuvo la ocasión de conocer y de frecuentar al Hermano Miguel Febres Cordero, llegado después a los altares. Los primeros años de su vida apostólica los pasó en Cuba, en las escuelas de Sancti Spiritus, La Habana y Güines.

El 10 de enero de 1925 llegó a México D.F., el pais que será su patria de elección. Durante los 27 años que estará en México D.F., será profesor en primaria y en comercio. Pero la obra más importante que él realizará será la fundación de una nueva Congregación religiosa de mujeres Hermanas Guadalupanas De La Salle a la cual dará como fundamento de su espiritualidad el espiritu de fe y de celo típico de los Hermanos y la Regla lasaliana.

La nueva Congregación recibió la aprobación diocesana el 12 de septiembre de 1962 y el 10 abril de 1976 fue reconocida de Derecho Pontificio con la aprobación del Papa Pablo VI. Murió el 5 de diciembre de 1978. Fue declarado Venerable en el año 2013.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Venerable María Crucificada de Jesús


María Costantini nació en la localidad de Corneto, provincia de Viterbo (Italia), en el seno de una familia noble. Abrazó la vida religiosa, entrando en el monasterio benedictino de Santa Lucía en 1733. Allí profesó sus votos en 1734 bajo el nombre de sor María Cándida. Según sus biógrafos, se sintió desilusionada, a causa de la falta de austeridad del monasterio.​

Siguiendo los pasos de su director espiritual, Pablo de la Cruz, fundador de la Congregación de la Pasión, María decidió colaborar con la fundación de la rama femenina del instituto. Así, se retiró de las benedictinas y, el 3 de mayo de 1771, con su nueva profesión dio inicio a las Monjas de la Congregación de la Pasión, más conocidas como monjas pasionistas. Desde entonces la religiosa fue conocida como María Crucificada de Jesús.

María Crucificada murió el 15 de noviembre de 1787. Fue proclamada venerable el 17 de noviembre de 1982, por el papa Juan Pablo II.

Venerable Juan Bautista Delaveyne

Juan Bautista Delaveyne (1653-1719) fue un monje Benedictino, que vivió en una pequeña aldea del centro de Francia, cerca de la ciudad de Nevers, en una época donde la miseria era extrema. Sin embargo, él llevaba una vida mundana y fácil, indiferente a la pobreza que le rodeaba. No obstante, las palabras que le dijo un religioso sobre su vida confortable, -“San Benito no vivía tan bien en Subiaco!”-, provocaron en él una transformación radical. Se convirtió en un hombre a la escucha de toda la miseria humana, a la escucha de la Palabra de Dios. Herido por las condiciones de vida inhumanas del pueblo de Saint Saulge, sintió una gran ternura por ellos. Así, mediante esta experiencia se le concedió conocer el corazón de Dios herido por la miseria del pobre y descubrir así su ternura por ellos. Al recibir esta revelación de la Caridad de Dios: “Dios es nuestro Padre, tiene por nosotros una ternura infinita” J.B.D. sintió en él, la urgencia de manifestarla. Fue así como propuso a algunas jóvenes comprometerse en el seguimiento de Cristo en el servicio de los pobres y asociarse para vivir esta aventura espiritual: “No tengan más asuntos que los de la Caridad, ni otros intereses que los de los desfavorecidos”.

Unas jóvenes respondieron a esta propuesta y se comprometieron a vivir esta “aventura espiritual” y hacerla fructificar. Nace así la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Nevers, que rápidamente se expandió por Francia, luego por el continente europeo, africano, asiático y sudamericano.

Fue declarado venerable en 1991.

Devoción al Escapulario Rojo

En la ciudad de Troyes, Francia, el 26 de julio de 1846 Nuestro Señor se apareció a Sor Apolina Andriveau Hija de la Caridad. Dejemos que sea ella misma quien nos narre esta manifestación:

“Habiéndome subido a la capilla antes de la bendición del Santísimo, me pareció ver a nuestro Señor, que tenía en la mano derecha un escapulario rojo suspendido de dos cintas del mismo color; sobre uno de los extremos se veía la figura del Crucifijo, al pie del cual estaban los instrumentos más dolorosos de la Pasión tales como los azotes, el martillo, la lanza, la túnica de la que había sido revestido su cuerpo ensangrentado. Alrededor del crucifijo se leía esta inscripción: “Santa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, Sálvanos”

“En el otro extremo de las cintas y en la misma clase de tela estaban representados su Sagrado Corazón y el de su Bendita Madre. Una cruz colocada en el centro y poco más arriba, parecía unir los dos corazones; alrededor, ésta inscripción: “Sagrados Corazones de Jesús y María, Protégenos”


“Un Domingo por la tarde estaba yo haciendo el Viacrucis. En la décima tercera estación, me pareció que la Santísima Virgen ponía entre mis brazos el cuerpo sagrado de nuestro Divino Salvador que me decía: “el mundo se pierde, porque no piensa en la Pasión de Jesucristo. Haz cuanto puedas para salvarlo“.

Y continúa la vidente, diciendo:

“Creo que la Pasión de Jesucristo es el medio más eficaz de convertir a los pecadores y de reanimar la fe de los justos. ¿Quién podrá resistir a un Dios expirando por Amor a los hombres? “

La aparición de nuestro Señor con el escapulario en la mano se repitió varias veces; una de ellas en la exaltación de la Santa Cruz en 1847. Allí nuestro Señor le dijo: “los que lleven este escapulario, recibirán todos los Viernes la remisión de todos los pecados y un gran aumento de Fe, Esperanza y Caridad”

Y como la iglesia es muy prudente ante estas apariciones, luego de una cuidadosa investigación, el Beato Papa Pio IX, aprobó la propagación del escapulario de la Pasión el 25 de junio de 1847.

De ninguna manera podemos hablar de Cristo Crucificado quedándonos en el Viernes santo, sin mirarlo desde la luz de la Pascua de Resurrección. No podemos vivir con Jesús sino muriendo con Él, sólo reinaremos con Él si con Él sufrimos.

El escapulario de la Pasión es un instrumento de la Gracia de Dios que nos mueve a la conversión continua, a dejarnos tocar y lavar por la Sangre preciosa de Cristo, que se derramó por todos los pecadores. El color rojo del escapulario de la pasión es evocación de la Sangre derramada por nuestra Salvación y un símbolo de un amor en el que hemos de participar en Jesús Crucificado, Fuente y Modelo de ese amor. No es un amuleto o un talismán de buena suerte sino una visualización de la infinita y constante misericordia de Dios que nos llama a estar siempre con El como discípulos suyos, siguiendo las huellas de su vida, pasión, muerte y resurrección.

El escapulario de la Pasión, nos lleva a honrar el Corazón de Cristo, inseparablemente unido al Corazón de María que es quien nos lo dió, es acudir precisamente a la expresión más profunda de la Misericordia de Dios. El Señor resucitado mostró a sus apóstoles sus manos y su costado, antes de subir al cielo.

¡Oh, Jesús mío, qué poco conocemos tu misericordia!

¡Qué poco pensamos en tus sufrimientos que son los
que nos han adquirido esa misericordia!

Sor Apolina Andriveau, Hija de la Caridad

viernes, 15 de noviembre de 2019

Sor María Martha Chambón y la Devoción de Las Santas Llagas

                 
María Francisca Chambón nació el 6 de Marzo de 1841 en Croix-Rouge una pequeña región cercana a Chambéry, cuando ésta formaba parte del Reino de Saboya con capital, Torino. Hija de pobres campesinos, en una familia compuesta por sus padres y ocho hermanos, de condición humildísima, logró realizar su vida de unión con Cristo, a través de una experiencia de inmensa profundidad y trabajo espiritual.

Era pobre, de escasa inteligencia, de aspecto poco agradable, sin saber leer ni escribir, y sin embargo, sabía el Catecismo a la perfección y era muy piadosa; tal vez por eso es escogida por Jesús para hacerla Su confidente privilegiada y mostrarle los tesoros de Su Amor, porque se había entregado por completo a Él; Sor María Martha como una enamorada vivía continuamente en la presencia de su Esposo: desde pequeña había recibido frecuentes visitas del Niño Jesús que conversaba con ella, la ayudaba, la reemplazaba en sus labores más humildes. Era una sustitución íntima, radical, en la cual su alma se hacía una con Cristo. Cuando era una niñita, la mandaban a pastorear la única cabra que sus padres poseían. Aquellos momentos eran una posibilidad de estar en la presencia de Dios. Siempre sola con el Señor.

Después de la Primera Comunión, el Niño Jesús en persona la acompañaba en los trabajos del campo y pasaba con ella las jornadas cómo hacemos con los compañeros de juegos. Y, era precisamente cómo un juego alegre, aquel permanecer en compañía del Divino Niño, con el trabaría una amistad de niños, sincera y alegre.

A los 18 años entró a la Orden de la Visitación de Santa María (Salesas) porque en el Carmelo no la habían recibido a causa de su débil salud; allí le darían el nombre de María Marta, en honor de las piadosas hermanas que atendían a Nuestro Señor; fueron frecuentes sus íntimos coloquios con San Francisco de Sales, durante los cuales él la animaba a ser fiel a la Regla de la Orden.

En la Visitación fue acogida como conversa, y le fue confiado el encargo del pensionado, destinado a las alumnas que a causa de los sucesos políticos franceses, las monjas se vieron obligadas a abrir, no de buen agrado, para poder continuar como comunidad religiosa, después de la supresión.

El 2 de Agosto de 1864, Sor María Martha sellaría su desposorio con Cristo emitiendo los votos perpetuos; tenía entonces 23 años.

A partir de Mayo de 1866, empezaría a recibir frecuentes comunicaciones celestiales con Nuestro Señor, que le revelaría Su deseo de dar a conocer la Devoción por Sus Santas Llagas. Sin embargo, Sor María Martha permaneció siempre sin relevancia y oculta; sólo los superiores estaban al tanto cuánto sucedía en su alma, mientras toda la comunidad desconocía tantas gracias, y sólo después de su muerte los manuscritos sobre sus experiencias fueron revelados a sus compañeras. Es éste un hecho bellísimo, que sólo una espiritualidad fuerte puede permitir: que un alma viva en dulcísimos coloquios con Su Señor, mientras las demás, las circunstantes, permanecen a oscuras en medio de tanta luz, que se difunde sobre todos y por todas partes.

De aquí en adelante, toda la comunidad se sintió más unida al recibir y transmitir el Mensaje recibido y vivido verdaderamente por la humilde conversa, e hizo propia su misión, la de difundir la Devoción a Las Santas Llagas. 

A semejanza de Santa Margarita María Alacoque, Apóstol del Sagrado Corazón, Sor María Martha no salió del convento, ni siquiera habiendo recibido de Dios un Mensaje importante para la Iglesia entera. 

Durante cuatro años, desde Enero de 1869 hasta Septiembre de 1873, viviría sostenida sólo con la Sagrada Eucaristía: Jesús Sacramentado fue para ella alimento no sólo del espíritu, sino también del cuerpo; cuando sus fuerzas la abandonaban, se confiaba en el Poder de Dios; cuando la debilidad se apoderaba de su físico, ella invocaba el Auxilio de Dios y cuando el demonio la asaltaba, ella se refugiaba en las Santas Llagas del Señor.

Las Llagas del Señor eran su única defensa, la riqueza de su vida, su salvación permanente. Es este el camino del amor: anhelar totalmente el Amado, quererlo, conocerlo, experimentarlo completamente, no aceptar ningún otro fuera de Él, vivir siempre y únicamente en espera del encuentro, sufrir terriblemente por cada retardo. Desesperar de su posible ausencia o distanciamiento. Ni siquiera el enemigo podía abrirse caminos en aquella alma bendita y perfectamente rendida a su único Señor.

Y el Señor mismo reveló a la Hermana María Martha las grandes potencialidades de las Santas Llagas, tanto para los pecadores cómo para la Iglesia y para las Almas del Purgatorio. Se complacía contemplándolas y honrándolas en la siguiente forma: Primero, la llaga de los pies, después el Costado, enseguida la mano izquierda, la mano derecha y por último, la cabeza coronada de espinas. 

El 12 de Junio de 1874 recibiría el don de los Sagrados Estigmas en sus pies. Cristo Nuestro Señor la hacía así partícipe de Su Pasión. Pronto le revelaría:

“Yo concederé todo cuánto se me pida por la invocación de Mis Santas Llagas. Hay que difundir la Devoción”, y ella fiel a la solicitud del Señor por toda la vida tendrá en sus labios la invocación enseñada por Él mismo: “Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de Tus Santas Llagas”. 

El Señor enseñó a la hermana a valorizar todas las pequeñas cosas cotidianas, los sencillos trabajos domésticos, como atender el refectorio del pensionado o recoger las frambuesas del huerto, todo se convertía en un momento de glorificación a Dios, sea por Su Presencia, sea por la alabanza que ofrecía al Señor. El trabajo, la oración, la meditación, los quehaceres diarios: todo puede ser camino hacia lo eterno.

La Santa Sede concedió pronto a las religiosas de la Visitación 300 días de indulgencia por el rezo del Rosario de las Santas Llagas. El 16 de Enero de 1924 y por indulto de la Sagrada Penitenciaría, estas indulgencias se extendieron a todos los fieles.

Sor María Martha Chambón entró en la Vida el Jueves 21 de Marzo de 1907, a las ocho de la tarde, después de recibir los Santos Sacramentos y el consuelo de su Comunidad.

jueves, 14 de noviembre de 2019

El Escapulario Verde

El Escapulario Verde o el Escapulario del Corazón Inmaculado de María es, como la medalla milagrosa, un regalo de nuestra madre bendita a las hijas de la caridad de San Vicente de Paúl.

El 27 de noviembre de 1839, Justine Bisqueyburu, destinada por la Providencia para dar a conocer esta devoción, entró en el Noviciado de las Hijas de la Caridad, 140 Rue du Bac, París. El 28 de enero de 1840, durante su primer retiro, la joven hermana fue favorecida con una visión celestial. Nuestra Señora se le apareció vestida en un largo traje blanco sobre el cual colgó una capa azul brillante. En sus manos ella sostenía su Corazón, y de la parte superior salían brillantes rayos. La misma aparición fue repetida cuatro o cinco veces durante su noviciado. Esta bondad no aparentaba tener ningún otro propósito que aumentar la tierna devoción de la misma Hermana a María inmaculada.

Vestida con su hábito, el 8 de septiembre de 1840, fecha de la natividad de la Virgen bendita, la hermana Bisqueyburu fue favorecida durante sus rezos con una aparición de la Madre de Dios, que sostenía en su mano derecha su Corazón envuelto en llamas, y en su mano izquierda una clase de escapulario, consistiendo en una tela de paño verde suspendida de una cuerda del mismo color. En un lado había un cuadro de la Virgen bendita como ella se había mostrado en las apariciones; en el otro lado, un Corazón reflejando rayos más brillantes que el sol, y más claro que el cristal. Este corazón perforado con una espada estaba rodeado por una inscripción ovalada, con una cruz en la parte superior. La inscripción decía: "Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestro muerte." Al mismo tiempo una voz interior reveló a la hermana el significado de esta visión. Ella entendía que este nuevo Escapulario, por medio de las Hermanas de la Caridad, contribuiría a la conversión de los que no tienen ninguna fe, y sobretodo, obtener para ellos una feliz muerte, y que debe ser distribuido con confianza. Mientras el escapulario fue distribuido, conversiones maravillosas ocurrieron y algunas curaciones corporales fueron producidas.

El Escapulario no es el emblema de una confraternidad sino simplemente una imagen doble atado a una pieza única de paño y suspendido de una cuerda. La Virgen Bendita declaró a su fiel servidor que no hay fórmula especial de bendición necesaria. Es suficiente que sea bendecido por un sacerdote y usada por la persona para quien fue destinado. Puede ser colocado en la ropa, en la cama, o simplemente en la alcoba. El único rezo que debe recitarse es la inscripción que rodea el corazón en el revés del escapulario: "Corazón Inmaculado de María, ruega ahora por nosotros y en la hora de nuestra muerte." Esto se debe repetir diariamente, si no por el que lo usa, por el que lo da. El Escapulario se puede distribuir por todas partes. Aun cuando bondades maravillosas se le atañen, son proporcionadas a la fe con la cual se da. El Escapulario Verde fue aprobado dos veces por el papa Pío IX, en 1863, y nuevamente en 1870 cuando él dijo: " Escriba a estas buenas Hermanas que las autorizo para hacerlos y para distribuirlos."

Santa María de la Cabeza

María Toribia, conocida como Santa María de la Cabeza, nació en Torrelaguna (España) entre finales del siglo XI e inicios del XII. fue la esposa de San Isidro Labrador y siempre fue atenta y servicial con su esposo. Realizaba las labores del hogar con humildad, paciencia, devoción y austeridad.

Se dice que el único hijo que tuvieron, un día cayó a un pozo muy profundo. Los esposos corrieron y no encontraban forma de rescatar al pequeño. Entonces rezaron arrodillados con tanta fe que las aguas del pozo empezaron a subir y su hijo apareció en la superficie dentro de una canasta, sano y salvo.

María e Isidro vivieron un matrimonio muy unido como si fueran dos en una sola carne, un solo corazón y un alma única. Ambos esposos tenían la única ilusión de llevar una vida pura y fervorosamente dedicada a Dios.

Con ese anhelo decidieron “separarse” después de que ambos criaron a su único hijo. Su esposo se quedó en Madrid y María partió hacia una ermita cerca al río Jarama donde se entregó a profundas meditaciones, hizo obras de caridad y mantuvo el orden y aseo de la capilla.

Unos hombres malintencionados comunicaron a San Isidro que su esposa llevaba una mala vida con los pastores, pero el Santo rechazó estas calumnias. Sin embargo, San Isidro quiso saber de dónde habían sacado esos comentarios y siguió los pasos de Santa María de la Cabeza.

San Isidro entonces vio que su esposa se acercó al río, extendió su mantilla sobre el agua, se subió y, como si ésta fuera una barquilla, pasó a la otra orilla. Este hecho se repitió otros días y el honor de la Santa permaneció intacto ante su esposo.

Al final de su vida Santa María de la Cabeza regresó a Madrid y continuó con la admirable vida santa de antes. Después de que murió San Isidro, ella retornó a Torrelaguna y falleció alrededor del año 1175.

Tras su muerte, el cráneo fue colocado en un relicario en la ermita de la Virgen de ese pueblo. Desde entonces recibe el nombre de Santa María de la Cabeza ya que ha intercedido para obrar muchos milagros, sobre todo los referentes a los males de la cabeza.

Su fiesta se celebra el 9 de septiembre. La imagen que se venera tiene en sus manos una jarra y un cucharón, signos de sus tareas hogareñas y del servicio a los más pobres. Al igual que su esposo, mira al cielo en actitud orante.

San Isidro Labrador

San Isidro Labrador fue un santo labrador mozárabe. Es el patrón de Madrid, la capital de España, y de los agricultores de todo el mundo. Esta es la vida del santo del día 15 de mayo:

San Isidro Labrador nació en Madrid el 4 de abril de 1082. Sus padres, que lo llamaron Isidro en honor a San Isidoro, eran unos campesinos sumamente pobres que ni siquiera pudieron enviar a su hijo a la escuela. Pero sin embargo le enseñaron a tener temor de ofender a Dios, a amar la caridad hacia el prójimo y a tener la virtud de orar y asistir a la Santa Misa y la Comunión como buen católico.

En Madrid vivió humildemente con su familia hasta que, ante la inminente invasión árabe, se trasladaron a Torrelaguna, donde nadie lo conocía y donde era muy difícil conseguir tanto empleo como la confianza de gente. El santo sin embargo tenía claro que Dios ha prometido varias veces en la Biblia: «Yo nunca te abandonaré», por lo cual confió en Dios, y puso todo en sus manos.

En aquella ciudad se casó con Santa María de la Cabeza, en el 1109, y 10 años después regresó a Madrid para trabajar como criado para la familia Vargas, viviendo en la casa que ésta tenía para los mozos de labranza, junto a la parroquia de San Andrés. Allí nació su único hijo, Juan.

San Isidro Labrador se levantaba muy de madrugada y nunca empezaba su día de trabajo sin haber asistido antes a la Santa Misa en la iglesia de Santa María de la Concepción, hoy Catedral de la Almudena, y a la ermita de Santa María Magdalena, por la que tenía especial devoción. Por la tarde, repetía sus itinerarios marianos. Varios de sus compañeros muy envidiosos lo acusaron ante el patrón por «ausentismo» y abandono del trabajo. El señor Vargas se fue a observar el campo y notó que sí era cierto que Isidro llegaba una hora más tarde que los otros (en aquel tiempo se trabajaba de seis de la mañana a seis de la tarde) pero que mientras Isidro oía misa, un personaje invisible (quizá un ángel) le guaba sus bueyes y estos araban juiciosamente como si el propio campesino los estuviera dirigiendo.

Lo que ganaba como jornalero, Isidro lo distribuía en tres partes: una para el templo, otra para los pobres y otra para su familia, porque además de la oración y y el fervor por la Virgen, Isidro se consagró a los pobres, con la ayuda de su mujer, que compartía con él su amor por los más necesitados.

En pleno invierno cuando el suelo se cubría de nieve, Isidro esparcía granos de trigo por el camino para que las avecillas tuvieran con que alimentarse. Un día lo invitaron a un gran almuerzo. El se llevó a varios mendigos a que almorzaran también. El anfitrión le dijo disgustado que solamente le podía dar almuerzo a él y no para los otros. San Isidro repartió su almuerzo entre los mendigos y alcanzó para todos y sobró. Así también, una vez hizo brotar un torrente de una roca, para dar agua a su amo sediento. Salvó con sus oraciones a su hijo Juan, que cayó a un pozo, del que fue salvado milagrosamente.

San Isidro murió, el 30 de noviembre de 1172, a los 90 años, todos lo consideraban ya un santo, ya que muchos fueron testigos de sus milagros

Enterrado primero en el cementerio de la parroquia de San Andrés, fue trasladado 43 años después a la Iglesia, ya que la lluvia desenterró su cuerpo incorrupto. Alfonso VIII en 1212 mandó que hicieran un arcón para enterrar su cuerpo. Allí permanece hasta 1619, fecha en que es beatificado por la Santa Sede, con 438 milagros aprobados. Pablo V firma el decreto y se fija su fiesta para el 15 de mayo. Fue canonizado en 1622 por el papa Gregorio XV. En tiempos de Carlos III, su cuerpo se traslada a la Colegiata donde se encuentra hoy.

El 11 de agosto de 1697, Inocencio XII declara a su esposa Beata, y en 1752 es proclamada como Santa María de la Cabeza. San Isidro Labrador, quien es el patrón de Madrid, es el santo del día 15 de mayo.

Venerable P. Félix de Jesús Rougier


El P. Félix nació el 17 de diciembre de 1859 en Francia, sus padres fueron Benedicto Rougier y María Luisa Olanier familia profundamente cristiana, al principio el P. Félix pensaba ser médico, pero después de sentir la llamada de Dios, decidió ser sacerdote.

El 24 de septiembre de 1889, se ordenó Sacerdote después de que, por milagro de San Juan Bosco, se curara de una terrible enfermedad en el brazo derecho que no le permitía ordenarse.

Él pensaba en ir a Oceanía, pero es enviado a Colombia en donde le tocó la guerra de los mil días. Realizó un gran apostolado, ayudó a mucha gente, llegó a ser capellán militar y tuvo una destacada labor en Ibagué, siendo misionero por esas tierras.

Posteriormente, la Sociedad de María a la que él pertenecía le destinó a México, en donde se encontró con la Venerable Mística Concepción Cabrera, quien confesándose le indica al P. Félix su misión en la Iglesia. Dicha misión era fundar los Misioneros del Espíritu Santo entre otras grandes cosas. Esta confesión fue una revelación de Dios al P. Félix.

Tiempo después de este encuentro providencial, parte rumbo a Francia para pedir permiso a su Superiores para fundar la nueva congregación, pero esto se le niega y pasó 10 años de destierro. Fue un dolor terrible, pero su obediencia era permanente.

Después de lo anterior llegó el 25 de diciembre de 1914 y a la edad de 55 años es cuando funda la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, en plena persecución religiosa en México, arriesgándose a que lo mataran se dedico a difundir por todos los medios posibles la Palabra de Dios. Solía repetir "cuando sé que una cosa es de Dios, me gusta hacerla pronto".

Inicialmente no le habían permitido pasar de la Sociedad de María a los Misioneros del Espíritu Santo, fue hasta el 9 de febrero de 1926 que el Papa Pío XI le concede el permiso, hasta no recibir el permiso no efectúo el paso, mostró obediencia en grado heroico.

También fundó tres congregaciones aparte de los Misioneros del Espíritu Santo y estas son: Hijas del Espíritu Santo para promover todas las vocaciones en especial a la vida consagrada, las Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo para evangelizar a los indígenas y las Oblatas de Jesús Sacerdote para ayudar en la formación de los sacerdotes.

Trabajó en tiempos difíciles, pero hizo la voluntad de Dios él decía “Eso quieres mi Jesús, eso mismo quiero yo”. Devoto de la Virgen María de la que decía “con María todo, sin ella nada”.

Murió con fama de santidad que se ha extendido por diversos países el 10 de enero de 1938 pasó por dolores terribles y descansó en paz dejando como últimas palabras “caridad, mucha caridad”.

Quienes lo conocieron dan el testimonio de su bondad y lo presentan como un alma llena de santidad, el actualmente es Venerable y se trabaja intensamente por su Beatificación ya se le han atribuido muchos favores, ahora falta un milagro para su beatificación y otro para su canonización.

Sus restos descansan en el Templo Expiatorio Nacional de San Felipe de Jesús, ubicado en la Ciudad de México.

Oración de intercesión del V.P. Félix de Jesús Rougier:

Padre Celestial, concédeme por tu bondad la gracia de………... Que confiadamente te pido por intercesión del Venerable P. Félix de Jesús, Sacerdote. Glorifica en la tierra a tu siervo y haz que a la luz de su vida aumente el número de sacerdotes, religioso/as y laicos transformados en tu Hijo Jesucristo Sacerdote y Víctima, para mayor Gloria de la Trinidad, santidad de la Iglesia y construcción del Reino de Dios. Amén.

Fuente: http://webcatolicodejavier.org/VenerableFelix.html