sábado, 19 de septiembre de 2015

Santo Hermano Salomón FSC


Después del derrocamiento de la monarquía, al comienzo de la Revolución francesa, el blanco siguiente fue la Iglesia. En 1790, la Constitución civil del Clero dio al estado el control de la Iglesia en Francia. Los sacerdotes y religiosos debían prestar juramento de fidelidad a la Constitución bajo pena de exilio, de encarcelamiento y hasta de muerte. La mayor parte de los Hermanos se negaron y tuvieron que abandonar sus escuelas y comunidades, y esconderse, el Instituto ya no tenía estatuto legal.

El Hermano Salomón era en esa época secretario del Hermano Agathon, Superior General, después de haber sido maestro, director, ecónomo. Manifestó siempre gran amor por las almas y gran abnegación en sus tareas. Habiéndose negado a prestar juramento, vivía solo en París en la clandestinidad. Conservamos de él numerosas cartas que escribía a su familia. La última lleva la fecha del 15 de agosto de 1792. Ese mismo día fue arrestado y encerrado en el Convento de los Carmelitas transformado en prisión, junto a numerosos obispos, sacerdotes y religiosos. El 2 de septiembre casi la totalidad de los prisioneros fueron exterminados, pasados a cuchillo en los locales y el jardín del Convento. Fue beatificado el 17 de octubre de 1927 junto con 188 compañeros de martirio. Fue el primero de nuestros Hermanos mártires y también el primero en ser beatificado.

Su fiesta se celebra el 2 de septiembre; junto con él se celebra también la fiesta de los Hermanos mártires de los pontones de Rochefort, muertos 2 ó 3 años más tarde.

Beato Salomón (Nicolás Leclerc)
Nacido en Boulogne, Francia, el 14 de noviembre de 1745
Entrado en el Noviciado el 25 de marzo de 1767
Martirizado el 2 de septiembre de 1792
Beatificado el 17 de octubre de 1926.
Canonizado el 16 de octubre de 2016.

Dulce Nombre de María, 12 de septiembre

El evangelista San Lucas revela el nombre de la doncella que va a ser la Madre de Dios: "Y su nombre era María". El nombre de María, traducido del hebreo "Miriam", significa Doncella, Señora, Princesa.

Estrella del Mar, feliz Puerta del cielo, como canta el himno Ave maris stella. El nombre de María está relacionado con el mar pues las tres letras de mar guardan semejanza fonética con María. También tiene relación con "mirra", que proviene de un idioma semita. La mirra es una hierba de África que produce incienso y perfume (Jesús Marí Ballester).

En el libro "Mes de María" del Padre Eliecer Salesman, se explica que

María en el idioma popular significa: "La Iluminadora". (S. Jeronimo M 1.23.780). En el idioma arameo significa: "Señora" o "Princesa" (Bover). El significado científico de María en el idioma hebreo es: "Hermosa" (Banderhewer).

En el idioma egipcio que fue donde primero se utilizó este nombre significa: "La preferida de Yahvé Dios". (Exodo 15, 20). Mar o Myr, en Egipcio significaba la más preferida de las hijas. Y "Ya" o "Yam", significaba: El Dios verdadero -Yahvé-. Así que MAR-YA o MYR-YAM en egipcio significaría: "La Hija preferida de Dios" (Zorell).


Celebración

Su belleza, amada de Dios, estrella del mar, señora y también el de iluminada. Todo depende de las múltiples interpretaciones que se hagan de las palabras que forman el nombre, tanto en griego como en hebreo.

Incluso hay quien cree que puede significar "mar amargo", por la situación de amargura en que vivía el pueblo de Israel. Recuerda que muchos israelitas ponían a sus hijos los nombres que más expresaran las situaciones sociales y económicas en que vivían.

También es importante destacar que en 1683, el Papa Inocencio XI declaró oficial una fiesta que se realizaba en el centro de España durante muchos años y que es la del "Dulce nombre de María".

Se cuenta que la primera diócesis que celebró oficialmente la fiesta fue la de Cuenca. Pero, la onomástica del "Dulce nombre de María" tiene fecha propia, y es la del 12 de septiembre. Es bueno que sepas que hay muchas "Marías" que celebran su fiesta durante este día y no el 15 de agosto.

Natividad de María

La Virgen María fue la Madre de Jesús y, con este hecho, se cumplieron las Escrituras y todo lo dicho por los profetas. Dios escogió a esta mujer para ser la Madre de su Hijo. Con ella se aproximó la hora de la salvación. Por esta razón la Iglesia celebra esta fiesta con alabanzas y acciones de gracias.

"Hoy nace una clara estrella, tan divina y celestial, que con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella.

De Ana y de Joaquín, oriente de aquella estrella divina, sale su luz clara y digna de ser pura eternamente: el alba más clara y bella no le puede ser igual, que, en con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella. No le iguala lumbre alguna de cuantas bordan el cielo, porque es el humilde suelo de sus pies la blanca luna: nace en el suelo tan bella y con luz tan celestial, que, con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella".


Así canta el himno de Laudes de esta fiesta. Y el de vísperas no es menos encantador: "Canten hoy, pues nacéis Vos, los ángeles, gran Señora, y ensáyense desde ahora, para cuando nazca Dios. 


Canten hoy, pues a ver vienen, nacida su Reina bella, que el fruto que esperan de ella es por quien la gracia tienen. Digan, Señora, de Vos, que habéis de ser su Señora, y ensáyense, desde ahora, para cuando nazca Dios".

La fiesta de la Natividad de la santísima Virgen surgió en oriente, y con mucha probabilidad en Jerusalén, hacia el s. v. Allí estaba siempre viva la tradición de la casa natalicia de María. La fiesta surgió muy probablemente como dedicación de una iglesia a María, junto a la piscina probática; tradición que se relaciona con el actual santuario de Santa Ana.

¿Por qué el 8 de septiembre?

La fiesta fue fijada el día 8 de septiembre probablemente porque, representando María el papel del comienzo o proemium de la obra de la salvación (cf. la oración de colecta de la misa), era muy oportuno celebrar su nacimiento al principio del año eclesiástico según el Monologium Basilianum. Una narración apócrifa, titulada De ortu Virginis (sobre el nacimiento de la Virgen), ponía la concepción en el seno de santa Ana a primero de mayo, y refería que Nuestra Señora había nacido, a los cuatro meses de gestación.




Santoral Franciscano Agosto

02 de agosto:
Santa María de los Ángeles de la Porciúncula


La pequeña capilla de la Porciúncula fue donde San Francisco fundó la Orden de los Frailes Menores en el 1209, confiándola a la protección de la Virgen Madre de Cristo, a quien le ha sido dedicada la iglesia. Aquí vivió San Francisco con sus primeros hermanos. En el 1216, en una visión, Francisco obtuvo de mismo Jesús la indulgencia conocida como "la indulgencia de al Porciúncula" o "el Perdón de Asís", la cual fue aprobada por el papa Honorio III.






06 de agosto:
Beata María Francisca Rubatto


Beata María Francisca Rubatto, nació en Carmagnola, 14 de febrero de 1844. Durante su juventud trabajó en el Cottolengo y en los Oratorios de Don Bosco. En 1885 descubre cual es la voluntad de Dios. Deja las tareas apostólicas de Turín y, estimulada por el Padre Angélico, capuchino, el 23 de enero de 1885 funda en Loano la Congregación de las Hermanas Capuchinas, dedicada a los enfermos y especialmente, a los niños y jóvenes abandonados. En 1892, con cuatro de sus Hijas, parte hacia América Latina, para ofrecer sus servicios en Uruguay, Argentina, y luego en el Brasil, Nordeste. Después de sufrir intensamente el martirio de sus Hijas en Alto Alegre, Brasil, muere en Montevideo el 6 de agosto de 1904. San Juan Pablo II la proclama Beata en Roma el 10 de octubre de 1993.


09 de Agosto:
Santa Beatriz de Silva
Nacida en 1426 en Campo Mayor, (Portugal), en 1447 viene como dama a la Corte de Castilla, donde recibió la aparición de la Virgen María, expresándole el deseo de que funde una Orden religiosa en su honor. En 1484 se reúne con doce compañeras para madurar su proyecto de vida. El 30 de abril de 1489, el Papa Inocencio VIII firma la Bula Fundacional, por la que aprueba el primer Monasterio de La Concepción. La nueva Orden Mariana nace para la Iglesia y para el mundo. Santa Beatriz muere en agosto de 1491, momentos después de haber profesado. En 1511 se aprueba la Regla propia de la Orden. Fue Canonizada el 3 de octubre de 1976, por Pablo VI. Su fiesta se celebra el 17 de agosto.



11 de agosto:
Santa Clara de Asís

Clara Favarone perteneció a una noble familia en el Asís. Desde pequeña había oído hablar sobre Francisco Bernardone y su mensaje de pobreza y amor absoluto a Jesucristo. Por la gracia de Dios, compredió Clara que la espiritualidad de este joven era lo que su corazón buscaba y se puso bajo su dirección.

Después de algun tiempo de guiarse con él, Clara ve con mucha seguridad que debe seguir a su maestro en su espiritualidad más de cerca.

Desechando muy buenos partidos matrimoniales, huyó de la casa de su padre la noche del Domingo de Ramos de 1211, con sólo dieciocho años. Ante el altar de la Iglesia de Santa María de los Angeles, se ofreció a Dios para siempre. Vistió la ruda túnica, se abrazó a la Dama Pobreza y se dedicó a la penitencia y al sacrificio.

«Superada felizmente esta primera batalla, para poderse dedicar a la contemplación de las cosas celestiales se refugia entre los muros de San Damián y allí, «escondida con Cristo en Dios» (Col 3,3), por espacio de cuarenta y dos años nada encontró más suave, nada se propuso con más ahínco que ejercitarse con toda perfección en la regla de San Francisco y atraer a ella, en la medida de sus fuerzas, a otros» (Pío XII).

La vida y pasión de Jesús fue el objeto preferido de su meditación. Jesús-Eucaristía. Jesús-Niño en el pesebre. Y junto a Jesús, su bendita Madre, a la que profesó una devoción sin límites.

El 10 de agosto del año 1253 a los 60 años de edad y 41 años de ser religiosa, y dos días después de que su regla fuera aprobada por el Papa, se fue al cielo a recibir su premio.

Santa Clara fue canonizada el 15 de agosto de 1255 por su amigo y protector el papa Alejandro IV.


14 de agosto:
San Maximiliano Kolbe
Nació en Polonia el 8 de enero de 1894. A los 13 años ingresó en el seminario de los padres franciscanos donde adoptó el nombre de Maximiliano. En 1918 se ordenó sacerdote.

Era devoto de la Inmaculada Concepción, fundó un movimiento llamado "La Milicia de la Inmaculada", una revista mensual llamada "Caballero de la Inmaculada", y también la "Ciudad de la Inmaculada" en el convento franciscano de Niepokalanów.

En 1931 viajó por cinco años como voluntario misionero a Japón donde fundó una nueva ciudad de la Inmaculada y publicó su revista en japonés.

En Polonia, en plena Segunda Guerra Mundial, fue apresado por el régimen Nazi, junto con otros frailes, y enviado a campos de concentración en Alemania y Polonia. En febrero de 1941 fue enviado a la prisión de Pawiak, para ser después transferido al campo de concentración de Auschwitz, en donde a pesar de las terribles condiciones de vida prosiguió su ministerio sacerdotal.

La noche del 3 de agosto de 1941, en Auschwitz , se escogieron a diez prisioneros para ser ejecutados. Entre los hombres escogidos estaba el sargento polaco Franciszek Gajowniczek, casado y con hijos. Maximiliano, que no se encontraba entre los diez prisioneros escogidos, se ofreció a morir en su lugar. El comandante del campo aceptó el cambio, y Maximiliano fue condenado a morir de hambre junto con los otros nueve prisioneros. Diez días después de su condena, al encontrarlo todavía vivo, los nazis le administraron una inyección letal y murió el 14 de agosto de 1941.

San Maximiliano Kolbe fue canonizado el 10 de octubre de 1982 por el papa san Juan Pablo II.


16 de agosto:
San Roque

Nació en Montpellier,  Francia en 1295. Al perder a sus padres, distribuyó los bienes entre los pobres. Se alistó en la Tercera Orden franciscana, y con ayunos y penitencias mortificó su cuerpo. Ardió en amor de los demás y, al extenderse la peste por Italia, recorrió los pueblos aliviando a los enfermos. Volvió a su patria y murió en 1327. Fue canonizado en 1584.








25 de agosto:
San Luis Rey
Nació en 1214. A los veintiún años subió al trono de Francia. En su matrimonio tuvo once hijos, a los que se preocupó personalmente de dar una educación esmerada. Descolló por su espíritu de penitencia y oración, y por su amor a los pobres. Como gobernante no sólo atendía a la paz entre las naciones y al bien temporal de sus súbditos, sino también a su provecho espiritual. Emprendió dos cruzadas para rescatar el sepulcro de Cristo y sucumbió a la epidemia cerca de Cartago en 1270.







25 de agosto:
Beata María del Tránsito Cabanillas


María del Tránsito  Cabanillas nació el día 15 de agosto de 1821 en una estancia de Córdoba, Argentina. En su juventud fue enviada a la ciudad de Córdoba a estudiar y a cuidar de su hermano que estaba en el seminario.

María del Tránsito se distinguió por su piedad, sobre todo hacia la Eucaristía, llevó a cabo una intensa actividad como catequista e hizo muchas obras de misericordia, visitando frecuentemente a los pobres y a los enfermos en compañía de su prima Rosario.
En 1858 ingresó en la Tercera Orden Franciscana, y empezó a pensar en la fundación de un Instituto para la instrucción cristiana de la infancia pobre y abandonada.
El día 8 de diciembre de 1878 María del Tránsito junto a dos compañeras pone en marcha la Congregación de las Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas de la Argentina. Luego fundó tres colegios en Córdoba.
Guió el floreciente instituto con admirable sabiduría, caridad y donación, hasta que sus fuerzas se terminaron, el 25 de agosto de 1885, cuando murió santamente en Córdoba. Dejó en herencia heroicos ejemplos de humildad y de caridad al servicio sobre todo de la infancia, de los pobres, de los enfermos y de sus hermanas. Fue beatificada el 14 de abril del 2002.

26 de agosto:
San Junípero Serra

Miguel José Serra Ferrer nació en Petra (Mallorca) el año 1713. A los 16 años ingresa en la Orden de Frailes Menores en Palma (Mallorca) y tomó el nombre de Junípero. Ordenado de presbítero, se dedica a la predicación y a la enseñanza de la Teología. En 1749 partió hacia América. Fue misionero apostólico primero en México y después en la Alta California, donde funda nueve misiones. Por su ministerio evangelizador es considerado el fundador de la Iglesia en California y padre de la patria. Murió santamente el día 28 de agosto de 1784. Juan Pablo II lo beatificó en 1988.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Santoral Franciscano Septiembre

02 de Septiembre:
Beato Claudio Granzotto

Nació el año 1900 en Santa Lucía di Piave (Treviso, Italia). La naturaleza le dotó de una voluntad tenaz y de una exquisita bondad. Trabajó en el campo, de carpintero y de albañil. A los 15 años sintió pasión por el arte, para el que tenía una fina sensibilidad. En 1918 tuvo que incorporarse al ejército. Acabada la guerra, con la ayuda de su párroco ingresó en la Academia de Bellas Artes de Venecia, donde obtuvo, a los 29 años, la máxima calificación en escultura. 

En 1933 se incorporó a la Orden Franciscana como hermano laico, y fue avanzando por un camino de amor a Dios y total abandono en sus manos, de oración y adoración eucarística, de amor a los pobres y enfermos, de suave humildad, obediencia pronta y radiante castidad. También destacó por su devoción a la Virgen Inmaculada, a la que se consagró como esclavo y a la que dedicó buena parte de su obra artística. Atacado por un tumor cerebral, murió el 15 de agosto de 1947 en Padua. Lo beatificó Juan Pablo II el año 1994.
  


04 de septiembre: 
Santa Rosa de Viterbo

Nació en Viterbo en 1234, y en la flor de la edad ingresó en la Tercera Orden franciscana. Murió en su ciudad natal a los dieciocho años. Había resplandecido por su caridad con el prójimo y por su celo por la fe y piedad cristianas. En 1258 trasladaron su cuerpo a la iglesia de Santa Maria de las Rosas, que también se llama de Santa Rosa.







17  de septiembre:  Imprensión de las llagas a  San Francisco de Asís


Desde su conversión, el Seráfico Padre San Francisco veneró con grandísima devoción a Cristo crucificado. Hasta su muerte no cesó, con su vida y su palabra, de predicar al Crucificado. En 1224, mientras estaba sumido en contemplación divina en el monte Alvernia, el Señor Jesús imprimió en su cuerpo los estigmas de su pasión. Benedicto XI concedió a la Orden franciscana celebrar cada año la memoria de este hecho, probado por testimonios fidedignos.






18 de Septiembre:  San José de Cupertino


Nació en la Pulla en 1603. De joven ingresó en la Orden de los franciscanos conventuales. Tras su ordenación sacerdotal se entregó de lleno al sagrado ministerio, inflamado en celo de las almas. Adornado de carismas singulares, por disposición de los superiores se mudó de un lugar a otro, huyendo del fanatismo popular. Descolló por su obediencia, humildad y paciencia. Manifestó ardiente devoción a los misterios de la vida de Cristo, en especial a la eucaristía, y a la Madre de Dios. Murió en Osimo (Marcas) en 1663. Lo canonizó Clemente XIII.



23 de septiembre:  San Pío de Pietrelcina 


Pío, en el siglo Francisco Forgione, nació en Pietrelcina, diócesis de Benevento, el 25 de mayo de 1887. Ingresó en la Orden de Hermanos Menores Capuchinos el 6 de enero de 1903, siendo ordenado de sacerdote el 10 de agosto de 1910, en la catedral de Benevento. El 28 de julio de 1916 llegó a San Giovanni Rotondo, en las estribaciones del monte Gárgano, donde, salvo pocas y breves interrupciones, permaneció hasta su muerte, acaecida el 23 de septiembre de 1968. La mañana del viernes 20 de septiembre de 1918, orando ante el Crucifijo del coro de la vieja iglesia conventual, recibió el don de las llagas, que, durante medio siglo permanecieron abiertas y sangrantes. Durante su vida, desarrolló su ministerio sacerdotal, fundó los «Grupos de oración» y un moderno hospital, al que dio el nombre de «Casa alivio del sufrimiento». Fue beatificado el día 2 de mayo de 1999 y canonizado el 17 de junio de 2002 por el papa Juan Pablo II.

lunes, 17 de agosto de 2015

San Alberto Hurtado

Poema a San Alberto Hurtado

San Alberto Hurtado,
Amigo de los patroncitos
De los que no tienen casa
Y sienten hambre y frío.

Le diste el hogar de Cristo,
Les regalaste tu abrigo,
Los quisiste como hermanos,
Los trataste con cariño.

Nos enseñaste ayudar
A hacer la vida más buena ...
Eso es solidaridad,
Y hay que dar hasta que duela








Pensamientos de San Alberto Hurtado.

P2. Ante todo despertar en nosotros un sentido de nuestra solidaridad en Cristo, recordar que somos hermanos y sufrir, sufrir íntimamente con el dolor de nuestros hermanos.

P2 Cada prójimo es mi hermano, mi auténtico hermano, más aún, es Cristo.

P2 Comprensión de los dolores que sufre nuestro mundo...Comprensión de quién es el que sufre. Mi hermano, otro yo, Cristo que se hace pobre... Si yo sufriera eso ¿Cómo lo sufriría?

P2 En realidad los dos mandamientos, amor a Dios y al prójimo, no son dos, sino uno: amar a Dios en el prójimo.

P2 Esos dolores son nuestros, no podemos desentendernos de ellos. Nada humano me es ajeno.

P2 Idea central. El sentido cristiano de la vida es por amor a Dios pasar por la vida haciendo el bien, amando a Dios en sus prójimos, ya que todos los mandamientos se encierran en dos; y podríamos decir que los dos en uno... amar a Dios en el prójimo. Esto supone una visión de eternidad en la vida... pasar por aquí mirando allá... con los ojos en lo alto, sin pegarse al polvo...

sábado, 15 de agosto de 2015

Asunción de María al cielo.

«Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» 
(Lc 1, 48-49).


La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.
“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010) 

La tradición cuenta que María entregó su alma a Dios,  en presencia de todos los Apóstoles, pero que su tumba, cuando fue abierta, a pedido de Santo Tomás, fue hallada vacía; de esa forma los apóstoles concluyeron que el cuerpo fue llevado al cielo,  por quien la había escogido para ser la Madre de su Hijo.

El Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus, declaró el DOGMA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA, que refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.