domingo, 10 de noviembre de 2019

Venerable Madre Úrsula Benincasa

La Venerable Madre Úrsula Benincasa nació en Nápoles el 21 de octubre de 1547, pocos meses después de la muerte del Patriarca San Cayetano, al que emuló más tarde en el celo por la gloria de Dios y la salvación de las almas, orando y sufriendo continuamente por la reforma de costumbres en la Iglesia y en el mundo de su tiempo. 

En 1582, a través de una revelación, Dios le confió la misión de presentarse, primero ante el Arzobispo de su ciudad y después ante el Papa para transmitirles un mensaje de reforma para toda la Iglesia. 

Bendecida por el Arzobispo de Nápoles, salió de allí el 29 de abril, acompañada de algunos familiares, y llegó a Roma el 3 de mayo. Unos días más tarde se presentó ante Gregorio XIII que la recibió amablemente y escuchó de sus labios el mensaje que Dios le mandaba. Más con el fin de asegurarse de la veracidad de dicho mensaje, encargó al Cardenal de Santa Severina que formara una comisión de hombres doctos en materia de espíritu, entre los que figuraba San Felipe Neri. 

Después de siete meses de duras pruebas, la Comisión nombrada por el Papa reconoció, unánimemente, que el espíritu que animaba a la Vidente era el Espíritu de Dios. 

Una vez aprobada la autenticidad del mensaje, dejaron que Úrsula volviera a Nápoles y le dieron permiso para que se retirara a la soledad de Santelmo viviendo en Comunidad con algunos familiares y jóvenes que deseaban estar en su compañía. 

Los meses pasados en Roma había purificado fuertemente su alma disponiéndola para la misión que Dios le tenía preparada, pues " aunque nunca fue intención suya fundar Congregación ", el Señor hizo que la fama de sus virtudes atrajera un gran número de jóvenes napolitanas, deseosas de perfección, y así, en 1583 fundó la Congregación de Oblatas de la Santísima Concepción. En aquella época la Iglesia no permitía otro tipo de vida religiosa en la que no se pronunciaran votos solemnes y, por tanto, sometida a rigurosa clausura papal, pero M. Úrsula quería que sus hijas de la Congregación pudieran estar en contacto directo con las jóvenes que acudían al monasterio en calidad de educandas. Por eso no quiso que se ataran con votos, sino con una simple oblación, ofreciéndose a servir a Dios y a su Santísima Madre " sólo por amor ". 

El día 2 de febrero de 1617 - cuenta ella misma por medio de su secretaria - tuvo un éxtasis después de la Comunión, en el que vio a la Santísima Virgen con su Hijo en los brazos; éste le pidió que fundara un monasterio de clausura en aquel lugar, en el que las religiosas - a las que llamaron romitas - vistieran de azul y blanco, como su Madre, y se dedicaran a la oración en completo retiro del mundo. De ahí tuvo origen, después el Escapulario Azul como signo de agregación espiritual a estas Religiosas de Madre Úrsula. 

Después de haber vivido en la Congregación durante más de treinta años " SIN MÁS REGLA QUE EL AMOR ". Unos meses antes de morir dictó, por inspiración divina, un doble Regla: para las Hermanas de la Congregación - Oblatas - y para las monjas del futuro monasterio. Esta Regla fue aprobada el 7 de abril de 1623 por S.S. Gregorio XV con el nombre de Constituciones, y refrenada más tarde por el Papa Clemente IX. 

Antes de morir, siendo ya su confesor el P. Santacroce, C.R.. la Madre confió su obra al gobierno y dirección espiritual de los Padres Teatinos, a los que apreciaba desde antiguo por su santidad de vida, y les entregó, por manos del P. Santomagno C. R., sus Reglas para que ellos se hicieran cargo tanto de la Congregación como del Monasterio. 

Este deseo encontró una gran resistencia por parte de los Padres, pues no era conforme a sus Constituciones. Finalmente, en el Capítulo del año 1633 en que fue nombrado Prepósito General el P. Santomagno, los Teatinos se hicieron cargo de las dos fundaciones aceptando a las religiosas bajo su gobierno. Desde este momento, Congregación y Monasterio de la Madre Úrsula se convirtieron oficialmente en Teatinas de la Inmaculada Concepción. 

La Madre murió en Nápoles el 20 de octubre de 1618, llena de méritos y llorada no sólo por sus hijas sino por toda la ciudad que ya antes la había elegido como protectora, en reconocimiento a su incansable celo apostólico a favor de esta ciudad por la que ella oraba sin cesar. 

El 7 de agosto de 1793, en la basílica teatina de S. Andrés " della Valle " de roma, Pío Vi proclama ante toda la Iglesia la heroicidad de sus virtudes. 

Venerable Eustaquio Montemurro

Eustaquio Montemurro nació en Gravina di Puglia el 1 de enero de 1857. Después de los estudios clásicos, obtuvo un diploma en matemáticas y ciencias naturales en la Universidad de Nápoles en 1879 y, en 1881, un título en medicina y cirugía. Con dedicación y competencia, se dedicó a la profesión de médico, maestro y director, miembro y presidente de organizaciones de caridad. 
Le preocupaban las necesidades de los más vulnerables, especialmente de los enfermos y de los niños. Comprometido en política como concejal municipal, se tomó muy en serio el "problema social", apoyando con valentía los intereses de los niños campesinos y prestando especial atención a las demandas de los jóvenes. Mientras tanto, sentia el llamado del Señor al sacerdocio, después de reflexionar y dela recuperación del tifus, contraído mientras asistía a sus pacientes, en 1902,  ingresa al seminario  a los 45 años y, en 1904, fue ordenado sacerdote. 

Durante su primera asignación como vice párroco, con el consejo de su director espiritual, el Siervo de Dios, el Padre Antonio M. Losito, Redentorista, y junto con su amigo fraternal, Don Saverio Valerio (1878 - 1937) y el padre jesuita Gennaro Bracale (1865 - 1933), en 1907 fundó la congregación de los Hermanitos del Santísimo Sacramento, para el culto eucarístico y la formación de buenos párrocos y, el año siguiente, el de las Hijas del Sagrado Costado, para la reparación de las ofensas al Corazón de Jesús y a la educación cristiana y civil de las niñas del pueblo. 

En 1911, luego de muchas dificultades e incluso acusaciones sobre las fundaciones de don Montemurro y el Padre  Aníbal asume la dirección de las Hijas del Sagrado Costado y de los Hermanitos del Santísimo Sacramento. Sacramento, con la esperanza de que el amigo fundador algún día pueda asumir el liderazgo nuevamente. Cuando se dio cuenta de que el regreso no era posible, mantuvo bajo su dirección a las Hijas del Sagrado Costado, que luego se dividieron en dos ramas, las Hermanas Misioneras del Sagrado Costado y de María dolorosa y las Catequistas Misioneras del Sagrado Corazón. En cambio, los nueve aspirantes a sobrevivientes de los Hermanitos, ingresaron a otras congregaciones y solo tres fueron ordenados sacerdotes.

Don Eustaquio y Don Saverio con autorización del Papa, vivieron el en Santuario de la Virgen del Rosario de  Pompeya,  dedicándose al ministerio de confesión, catequesis y dirección espiritual de niños y adultos y para el cuidado pastoral y físico de los enfermos y moribundos, especialmente durante la famosa epidemia de fiebre española. El Siervo de Dios Eustaquio Montemurro murió el 2 de enero de 1923. La causa de la beatificación aún continúa.

martes, 5 de noviembre de 2019

Venerable María Gay Tibau

María Gay Tibau, nació en Llagostera (Girona) el 24 de octubre de 1813 y bautizada al día siguiente a la Parroquia de Sant Feliu. Sus padres fueran Martín Gay y María Tibau. (1813 durante la ocupación de las tropas francesas dejando la población devastada. Época de opresión)

Dos años más tarde el 1815, nace su hermano Pere. El padre ya había muerto. Su madre debía de hacer frente, y sola, al crecimiento y educación de María y Pere en circunstancias difíciles como consecuencia de la guerra.

El 1849, su hermano se casa y quedan solas Maria y su madre. Poco tiempo después, el 1850, muere su madre en el Hospital Santa Caterina de Girona. Desde entonces Maria Gay se queda en la ciudad

Maria vive en la casa del Dr. Amerio Ros durante 20 años, ayudando a las tareas domésticas y participando de la vida de esta familia devota, que pertenecía a varias asociaciones religiosas a las que también se afilió ella. (Real Cofradía de la Purísima Sangre)

En estos años María entra en contacto con el sufrimiento de los enfermos que llamaban a la casa del Dr. Ros, y otras procedencias. Es en este tiempo donde se despertaba en ella el deseo de amar a Dios, y dedicarse a las obras más espinosas de la caridad.

La gran sensibilidad de la Sierva de Dios, hizo que no pasara por alto la precaria situación en la que vivían los enfermos en su entorno. Ella se abrió totalmente al problema de los enfermos al considerar el estado de abandono lamentable en que, en aquella época se encontraban en la ciudad de Girona, donde ella residía.

La estancia de Maria Gay en la casa del doctor Amerio Ros fue una intuición profética y carismática. Al sentir y ver continuamente el sufrimiento humano Maria se hacía eco de esta situación social. Los Hospitales eran escasos y sus recursos eran precarios e insuficientes para atender a los enfermos y hacer frente a las enfermedades.

Pero a María Gay también le preocupaba mucho el hecho que los enfermos no tuvieran asistencia espiritual, puesto que la política liberal de la época había contribuido a dejar la práctica cristiana y esto hizo que muchas personas enfermas murieran sin reconciliarse con el Señor, o los familiares por miedo no hablaban y, por ese motivo, poder prepararlos. María iba perfilando su futuro.... hacían falta decisiones firmes.. dejar el Dr. Ros, dejar seguridades, confiar plenamente en Dios Providente.

Esta inquietud la llevó a dejar definitivamente a la familia Ros-Llausàs y crear una sencilla Asociación, que inicia el 29 de junio de 1870.

A pesar de que no dispone de recursos materiales, la semilla crece: su carisma atrae a un grupo de seguidoras. La primera de las cuales fue Carme Esteve i Andoca, con quién empezó a velar de manera asociada.

El grupo de Maria y de sus "*vetlladores" recorren de día y por la noche las calles de Girona para asistir a los enfermos, a quienes veían al mismo Cristo.

Comparten las horas de dolor en los hogares y alivian a los enfermos y también a sus familias.

Se extiende muy rápidamente la fama de caridad y fortaleza de Maria y primeras compañeras.

Pero... cómo podían aliviar el dolor y sembrar la paz en el corazón de los enfermos si no contaban con medios o recursos sanitarios?

Lo tenían que hacer con su presencia y con las atenciones humanas a su alcance: estando presentes junto al enfermo "velándolo" de día y noche.

Acompañaba a la familia y los ayudaba en estas situaciones difíciles y con mucha frecuencia desesperadas.

Pero no era suficiente....Maria se propuso sobre todo darles paz, hacerles descubrir a Cristo y prepararlos para la recepción de los sacramentos. Este fue su método de evangelización y el que enseñó con su magisterio espiritual a sus hijas, persuadiéndolas para dejarse llenar del Espíritu de Dios que era el que hacía que vieran al Cristo en el enfermo.

El 1872, el obispo de Girona, Mons. Constantí Bonet, consciente de la trascendencia de su tarea, y habiendo visto la abnegación con que la hacían, resolvió reglamentarlas. El 12 de julio del 1872, recibieron el Reglamento Provisional. El grupo ya estaba apoyado por la Iglesia.

Crece el número de jóvenes que quieren unirse a la obra . El 1879, María Gay empieza las fundaciones en otras localidades, para atender más enfermos. La Bisbal d'Empordà es la primera población. Pedían "cuatro hermanas josefinas que puedan atender a los *enfermos pobres de esta villa y a los demás que necesiten de sus buenos oficios...."

El año siguiente, el alcalde de Banyoles solicita la presencia de las Hermanas por su hospital, que se encontraba en condiciones deficientes.
Otros pueblos vecinos reclaman también la presencia de las Hermanas. María *Gay sigue incansable su tarea fundacional en Lloret de Mar, Torroella de Montgrí, y más tarde en Sant Feliu de Guíxols y Blandas.

En 1880, el obispo de Girona inaugura el Noviciado en Girona. Una de las ocupaciones de Maria Gay fue que las candidatas empezaran su formación con el mismo espíritu que inspiró su obra.

Catorce años después de la fundación, con seis casas en funcionamiento, María se dio cuenta que el Señor la llamaba a su presencia y así lo dijo a las hermanas. Que aquel año pasaría la fiesta de San José al cielo.

Murió el 18 de marzo de 1884 y fue enterrada el día siguiente, fiesta de San José, en el cementerio de Girona.

Padre Marcos y Madre Gertrudis Castañer y Seda

Madre Gertrudis Castañer y Seda

Nace en Mataró (Barcelona) el 14 de agosto de 1824. Es la pequeña de tres hermanos a quienes ve partir del seno familiar para seguir Marcos los estudios sacerdotales y Segismundo para entrar en la orden de los Religiosos Capuchinos. Huérfana de padre desde los tres años crece al lado de la madre hasta 1845 en que ingresa en el Carmelo de Mataró, al regresar su hermano Marcos de Italia.

No estaba en los planes de Dios el que Gertrudis abrazase la vida contemplativa, pues se ve obligada a salir del convento por enfermedad, antes de la Profesión religiosa. Lejos de vivir este contratiempo como un fracaso, inicia en la propia casa un apostolado de acogida de niñas pobres, para enseñarles el Catecismo y darles instrucción. Estas serán las bases en que se asiente la futura Congregación.

Al morir su madre en 1857, se unen los dos hermanos en una tarea común, a fin de dar respuesta a una necesidad urgente de la ciudad de Mataró. La descristianización que conlleva la naciente Revolución industrial y el ambiente deshumanizador que se respira en las primeras fábricas, es una fuerte llamada a su generoso corazón.

El 21 de noviembre de 1858 inicia su andadura, de forma oficial, la naciente Congregación. Pronto queda pequeña la casa solariega de los Castañer a la que acuden más de 300 niñas y jóvenes de las fábricas y sirvientas de la ciudad.

La Revolución de 1868 con el destronamiento de Isabel II priva a los Fundadores de sus propiedades y se ven obligados a refugiarse en Barcelona donde más tarde continúan la obra. Gertrudis muere en esta ciudad el 25 de mayo de 1881.

Padre Marcos Castañer y Seda

Nace en Mataró (Barcelona) el 13 de julio de 1815 en el seno de una acomodada familia. El mayor de tres hermanos, cursa sus primeros estudios en el Colegio que los PP. Escolapios tienen en esta ciudad. En 1835 ingresa en el Seminario de Barcelona para seguir la vocación sacerdotal. Tres años más tarde se cierra dicho centro a causa de la situación política española y decide ir a Roma a completar sus estudios eclesiásticos.
Es ordenado sacerdote y, en marzo de 1839, celebra su primera Misa en la ciudad eterna. Un año más tarde obtiene el título de Misionero Apostólico y permanece en Italia hasta 1845 ejerciendo el ministerio de la predicación y ampliando estudios. En estos años toma contacto con los PP. Filipenses de Roma y queda cautivado por la vida y doctrina de S. Felipe Neri, fundador del Oratorio. Cuando más tarde funde la Congregación en 1858 le dará por Patrón a este santo florentino y las primeras hermanas recibirán el título de "Hermanas de San Felipe Neri".

Además de Director de dos Congregaciones Religiosas en Mataró de 1846 a 1856 se destaca por su celo apostólico, su preocupación por la juventud y su amor a María Inmaculada, estableciendo diversas Congregaciones marianas a lo largo de la geografía catalana. Los Ejercicios Espirituales y retiros fueron medios que utilizó para la evangelización.

Sus principales escritos giran en torno a la Congregación: Constituciones (1865), están inspiradas en las de la primera Comunidad Filipense femenina de Roma (Oblate Filippine) y en los PP. del Oratorio. Instrucciones a las Hermanas y Sucinta Memoria (1864) donde expresa el porqué de la fundación: la necesidad de dar respuesta a los problemas sociales que origina la naciente Revolución Industrial. Muere en Barcelona en abril de 1878.

miércoles, 30 de octubre de 2019

San Norberto

San Norberto, nacido en Alemania, estaba emparentado con el emperador. Era culto y brillante. De joven fue dado a los deleites del mundo. Se afanaba por el buen vestir y por alagar a las damas con sus poesías.

Su conversión, ocurrió a raíz de una tormenta que le sorprendió cuando viajaba a Westfalia, poco antes de cumplir los treinta años. Cayó un rayo a los pies de su caballo y Norberto fue tirado al suelo. Quedó inconsciente por una hora y al despertar decidió dejar atrás la vanidad de su vida pasada. Se retiró a un monasterio para hacer penitencia y repartió todas sus riquezas entre los pobres.

Fue ordenado sacerdote y recibió del Papa la misión de ir a evangelizar. Recorrió para ello el norte de Francia descalzo y sin dinero. En muchas partes lo rechazaron y hasta en ocasiones tuvo que marcharse para evitar la violencia.

Asistió al concilio de Rheims y se le encomendó que fundara un monasterio, lo cual hizo en el Valle de Prémontré. Es por eso que los miembros de la orden que el fundó se llaman los Premonstratenses. Tuvo éxito y la orden se extendió por toda Europa.

Tuvo que dejar el monacato al ser nombrado arzobispo de Magdeburgo. Como obispo supo gobernar sin ser ni blando ni transigente. Trataron de varias veces de matarlo. Murió sin embargo de muerte natural, en 1134.

Venerable Ana María Fiorelli Lapini

Ana María nació en Florencia, quinta de 11 hijos, el 27 de mayo de 1809, hija del barbero José Fiorelli y de Rosalinda Pecorai. No habiendo podido ingresar en una comunidad religiosa porque su pobreza no le permitía reunir la dote necesaria, el 18 de febrero de 1833 se unió en matrimonio con Juan Lapini, amigo de familia y compañero de infancia. La unión no fue feliz, y Ana tuvo que sufrir por la vida disoluta del hombre, holgazán, jugador, frecuentador de cantinas y blasfemo.

Cuando Juan, después de haberse convertido, murió en 1842, ella, que tenía 35 años, se retiró a un modesto barrio fuera de la puerta de San Miniato para vivir en pobreza. El 17 de mayo de 1850, en la “Fantina”, una villa que le dieron los Scolopi, junto con otras seis compañeras, delante del altar y de un fraile franciscano de Monte alle Croci, se descalzó, cambió los vestidos seculares, se hizo cortar la larga cabellera y tomó el hábito franciscano, con el nombre de Sor Ana de las Sagradas Llagas. Nacía así el Instituto de las “Pobres Hijas de las Sagradas Llagas (Estigmas) de San Francisco de Asís”, llamadas Estigmatinas, para la educación de la juventud. La Congregación, aprobada por la Santa Sede en forma provisional el 25 de julio de 1855 y en forma definitiva el 19 de septiembre de 1888, se extendió rápidamente. Sor Ana hizo su profesión religiosa solemne en 1855 y cinco años después, el 15 de abril de 1860, murió en el retiro mayor del Instituto llamado de Santa María della Neve en el Pórtico de Florencia, donde recibió sepultura.

La vida de la Venerable Ana María Fiorelli Lapini estuvo llena de numerosas experiencias: de joven temerosa de Dios, prometida, esposa desdichada que ofreció la vida matrimonial como ofrenda por la conversión de su esposo, luego viuda piadosa consagrada a Dios en la Orden franciscana Seglar, finalmente fundadora de un Instituto Franciscano Regular. Una mujer fuerte, una madre que supo engendrar espiritualmente muchas hijas para la Iglesia. Decidida a dedicarse a Dios y al prójimo, no fue aceptada en ningún instituto, porque no tenía la dote. Se empeña entonces en fundar uno donde no sea necesaria la dote, poniendo inmediatamente las bases franciscanas para una nueva familia religiosa. Comienza en la pobreza, en la espiritualidad franciscana: pidiendo limosna para hacer el bien a los demás, en el empeño de oración y de trabajo, con ideas claras: “Sin amor por el prójimo, no es posible hacerse la ilusión de amar a Dios”.

En 2003 se promulgó el decreto de reconocimiento de las virtudes heroicas de la venerable.

martes, 29 de octubre de 2019

Venerable Padre Eladio Mozas

Eladio Mozas Santamera nació en Miedes de Atienza (Guadalajara) en 1837. Huérfano de padre desde los tres meses, vivió con su madre y con un tío sacerdote hasta la muerte de éste.

En 1845 se trasladó a Sigüenza, donde su madre contrajo segundas nupcias. A los once años, comenzó sus estudios en el Seminario conciliar de San Bartolomé de Sigüenza (Guadalajara) como alumno externo. En 1852 solicitó plaza de “maitinante”, siendo la nota del examen “sobresaliente en leer y traducir latín”. Con la concesión de la plaza, contrajo la obligación de asistir al coro en los días señalados y de colaborar con los canónigos en el rezo y canto del oficio divino. El 18 de febrero de 1853 recibió la tonsura clerical. En 1857 murió su madre de un cáncer. En 1860 continuó estudios de Teología en Madrid, completando las asignaturas que le faltaban para conseguir el título de bachiller en Artes. Se licenció en Teología en 1861 y en diciembre de 1862 obtuvo el doctorado de Teología en la Universidad Central de Madrid. Se ordenó sacerdote en abril de 1865 incardinándose en la diócesis de Plasencia (Cáceres), donde desarrolló una intensa vida sacerdotal. Las misiones populares en los pueblos fueron su primera tarea apostólica. El 27 de julio de 1866 tomó posesión de la parroquia de San Nicolás el Real, donde ejerció durante quince años de párroco.

Pasó además en ese mismo año de 1866 a impartir docencia como profesor del seminario. Realizó también una labor de dirección espiritual en el confesionario de su parroquia y como director espiritual de las religiosas agustinas recoletas de Serradilla, a quienes dirigió, desde 1871 hasta 1892, 549 cartas de alto contenido teológico, ascético y místico, y de gran belleza literaria.

En 1876 viajó a Roma en una de las peregrinaciones españolas logrando audiencia privada con Pío IX, exponiéndole al Papa la fundación de un instituto en que la suma gloria de la Santísima Trinidad fuese su fin último. El Papa le animó a comenzar. Eladio quería regenerar la sociedad mediante la vivencia de las actitudes de la familia de Nazaret en la familia, la escuela y el taller. Quiso llevar esto a cabo primeramente con varones, sacerdotes con regla y constituciones propias sin votos públicos y con amplitud para desempeñar toda clase de ministerios, pero no llegó a cuajar el proyecto, aunque esta idea fue seguida por varios sacerdotes en vida de Eladio.

En 1877 expuso el nuevo carisma del instituto a Margarita Delgado, una antigua dirigida, joven que tuvo que abandonar el noviciado de las agustinas recoletas de Serradilla por una extraña enfermedad. Margarita acogió el proyecto con entusiasmo. El padre Eladio empezó a crear, con esta joven y otras que se le unieron, escuelas de catequesis y oración en las que se imitaba la vida de Jesús, María y José. La gestación de la nueva institución fue larga y difícil. En mayo de 1879 el padre Eladio misionó en Don Benito y en junio de ese mismo año de 1879, el primer grupo de jóvenes que formó la congregación josefino-trinitaria se trasladó a la casa situada en Buen Suceso, n.º 2, en Plasencia (Cáceres). En mayo de 1881 ganó en oposición la vacante como canónigo penitenciario de la Catedral de Plasencia. En 1885 las jóvenes josefinas se encargaron del cuidado de los enfermos de cólera en Plasencia. El 18 de febrero de 1886, tras la aprobación diocesana de la Congregación y de sus Constituciones, las catorce primeras josefinas vistieron el hábito.

A los expertos a quienes encomendó el obispo Pedro Casas y Souto el estudio y conocimiento minucioso de la nueva Institución les pareció que debía aprobarse porque “[...] el objeto y fin de la referida asociación ha de contribuir muy provechosamente a moralizar e impedir la completa relajación de las clases artesana, trabajadora y proletaria”. En diciembre de 1888 fundó la comunidad de Hervás, en Cáceres, y en 1895 la comunidad de Ceclavín, también en Cáceres.

En enero de 1896 comenzaron los síntomas de una enfermedad, que fueron agravándose en los meses siguientes, y que ya no superaría. En agosto de 1896 el padre Eladio fue nombrado presidente de la Comisión Diocesana para el Congreso Eucarístico de Lugo. El 8 de febrero de 1897 celebró por última vez la santa misa, realizando el 2 de marzo la última visita a la comunidad de hermanas josefinas trinitarias, reunidas las de Plasencia, Hervás y Ceclavín, para aconsejarlas y despedirlas. Murió el 18 de marzo de 1897.

En 1917 se trasladaron sus restos mortales, del cementerio de Santa Teresa, de Plasencia, a la capilla de la Casa Madre del Instituto por él fundado. El 26 de noviembre de 1994 se clausuró el proceso diocesano del siervo de Dios en la Catedral de Plasencia, y el 3 de febrero de 1995 la Congregación para las causa de los santos otorgó el rescripto de validez canónica a las actas del proceso diocesano. Fue declarado venerable, por el Papa Francisco, el 28 de febrero de 2013.