domingo, 24 de noviembre de 2019

Fiesta de Cristo Rey

La celebración de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios.

La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de diciembre de 1925. El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.

Durante el anuncio del Reino, Jesús nos muestra lo que éste significa para nosotros como Salvación, Revelación y Reconciliación ante la mentira mortal del pecado que existe en el mundo. Jesús responde a Pilatos cuando le pregunta si en verdad Él es el Rey de los judíos: "Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí" (Jn 18, 36). Jesús no es el Rey de un mundo de miedo, mentira y pecado, Él es el Rey del Reino de Dios que trae y al que nos conduce.

Oración

¡Oh Jesús! Te reconozco por Rey Universal
Todo cuanto ha sido hecho Tú lo has creado
Ejerce sobre mí todos tus derechos
Renuevo las promesas de mi bautismo, 
renunciado a Satanás, a sus seducciones y a sus obras; 
y prometo vivir como buen cristiano
Muy especialmente me comprometo a procurar, según mis medios, 
el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia
Divino Corazón de Jesús, te ofrezco mis pobres obras 
para conseguir que todos los corazones reconozcan tu sagrada realeza
y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de tu Paz.

Santa Germana Cousin

Nació en 1579, en la aldea de Pibrac, cerca de Toulouse, en el seno de una familia de pastores. Con sólo dos años perdió a su madre. Su madrastra, que era la mujer de su hermano mayor (según otros autores era la segunda o la tercera mujer de su padre), la trató muy mal mandándola al campo a pastorear ovejas en el bosque de Bouconne, y por la noche dormía en el corral o debajo de la escalera con una escasa comida. Era escrofulosa y de complexión débil, y tenía impedida la mano derecha. En su oficio de pastora de ovejas llegó a un alto grado de santidad. Desheredada del mundo, su herencia fue Dios, en la oración y ante el sagrario. 

Sus horas transcurrieron haciendo el bien a todos y sin temor a burlas. Se la tuvo separada de la familia para evitar contagios, y dormía aparte en un hueco de la escalera cerca de los establos, comiendo las sobras de la comida. Una sirvienta de la casa, la instruyó en los rudimentos de la fe cristiana, al mismo tiempo que velaba por ella. 

El cura de Pibrac le confió labores de catequista en la que puso la misma dulzura y paciencia con que soportaba los malos tratos, que ofrecía como reparación de los sacrilegios cometidos por los protestantes. Murió sin que nadie se diera cuenta en la soledad de su establo, a los 22 años, acostada en su yacija bajo la escalera; fue después de su muerte cuando todos la echaron en falta, un 15 de junio de 1601.

Cuarenta años después se halló su cuerpo incorrupto y muchos testimonios de  milagros que se realizaron por su intercesión. Su tumba es lugar de peregrinación y de realización de muchos milagros.

Esta circunstancia y los milagros que se le atribuyeron, fueron las razones por las que se pidió un reconocimiento oficial de su culto. Sin embargo, debido a la Revolución Francesa y otros obstáculos, se postergaron su beatificación y su canonización hasta el pontificado de Pío IX (29 de junio de 1867).

jueves, 21 de noviembre de 2019

Venerable María Teresa Cucchiari

María Teresa Cucchiari, nació en Roma el 10 de octubre de 1734, en la casa que sus padres tenían en Piazza Barberini. Junto a sus amigas Anna Reina y Mariana frecuentaba la iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane, cercana a su casa, de los trinitarios descalzos españoles, y allí entra a formar parte de la Orden Tercera Trinitaria en 1756. Un día, mientras rezaba el rosario en la iglesia, escuchando el rezo del oficio divino de los religiosos, recibió una inspiración que cambió el rumbo de su vida: decide dedicarse a la obra de la redención, especialmente liberando de la ignorancia a los niños y jóvenes en la región de los Abruzos. 

Siguió la Regla de las Trinitarias Descalzas, que adaptó a las necesidades del apostolado de la enseñanza. El 8 de septiembre de 1762 tomó el hábito y el 10 de octubre de 1772 hizo su Profesión Solemne, siempre alentada y acompañada por los trinitarios de San Carlino.

Abrió su primera escuela en Avezzano, otras se fueron abriendo también en la zona. Las Hermanas de la Santísima Trinidad vivían en gran pobreza y espíritu de sacrificio. El 10 de junio de 1801 murió con fama de santidad.

Devoción al Santo Rostro de Jesús

La hermana María de San Pedro religiosa carmelita de Tours, Francia. Nació el 04 de octubre de 1816. Es conocida como la que inició la Devoción al Santo Rostro de Jesús, que hoy es una de las devociones católicas aprobadas por la Iglesia, y por la oración de la "Flecha de Oro".

De 1844 a 1847, la Hermana María informó haber recibido visiones de Jesús y la Virgen.

En 1844 tuvo una visión en la que Nuestro Señor le dijo: "¡Aquellos que contemplarán las heridas de Mi Rostro aquí en la tierra, la verán resplandeciente de gloria en el Cielo!"

Una vida breve e intensa, de treinta y un años, la de la Hermana María  de San Pedro, vivió en el amor de Dios y de la Virgen y en la propagación de la devoción al Santísimo Rostro de Jesús.

Su alma, en el Carmelo, se fortaleció con las más bellas virtudes de la fe. Ella se mortificó y se hizo muy sensible a las ofensas cometidas contra el Señor en Francia, a merced del ateísmo. Un día, mientras oraba, escuchó el lamento de Jesús pidiendo  reparación.

Solía ​​hacer el "Vía Crucis" besando la tierra en cada estación. Una vez, absorto en la oración, escuchó la voz del Señor: "Busco a algunas Veronicas que  honren Mi Divino Rostro que tiene pocos adoradores. Mi Nombre es blasfemado en todas partes. ¡La Blasfemia es el pecado del diablo ... es una flecha envenenada que continuamente duele en Mi Corazón!" 

Sugirió una flecha dorada con la cual lastimar Su Corazón delicadamente, sanar sus heridas y hacer fluir torrentes de agradecimiento: 

Que el más santo, más sagrado, más adorable, más incomprensible e inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el Cielo, en la tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar.

Jesús le hizo comprender que los malvados estaban renovando constantemente las blasfemias, los ultrajes, los insultos infligidos en su rostro más augusto.

La hermana María le pidió al confesor que hablara al respecto con el arzobispo de Tours, el pastor luego vino a Carmelo y tuvo una larga conversación con la humilde religiosa.

"Este maravilloso Rostro es el espejo de las perfecciones contenidas en el Santo Nombre de Dios. También entendí que, como el Sagrado Corazón de Jesús es el Objeto Sensible ofrecido a nuestras adoraciones para representar en Su inmenso amor al Santo Sacramento del Altar : así en la Obra Reparadora, el Santo Rostro de Nuestro Señor es el Objeto sensible que se ofrece a las adoraciones de los miembros para reparar los ultrajes de los blasfemos que ofenden a la Divinidad, de la cual es la Imagen, el Espejo y la Expresión. este Venerable Rostro presentado al Padre Eterno, podemos apaciguar Su ira justa y obtener la conversión de los malvados y blasfemos ".

El rostro de Jesús es el regalo de esos corazones generosos que se sacrifican por Él. Jesús nos lo da en nombre de Su Divino Padre y por medio de María Su Madre. La Santa Faz es un regalo precioso, con él haremos grandes maravillas:

"Secaremos la Cara a nuestro Divino Maestro: nos convertiremos a nosotros mismos y a los pecadores. Repararemos Su Cara Divina desfigurada por las blasfemias y Él reparará nuestra cara desfigurada por el pecado ".

"¡Oh! ¡Si pudieras ver la belleza de Mi Rostro! Pero tus ojos son demasiado débiles. Es como el sello de la Divinidad que tiene la virtud de imprimir la Imagen de Dios en las almas que lo contemplan ".

La hermana María de San Pedro es la favorita de la Santa Faz, como Margarita  de Alacoque es del Sagrado Corazón.

Solo 9 años vivieron en el recinto sagrado del Carmelo hundido en el amor y las revelaciones del Sagrado Rostro de Jesús, animado por un espíritu que no conoce límites para reparar las continuas ofensas cometidas contra Dios.

La devoción, es muy antigua en la tradición cristiana, se reavivó y comenzó a difundirse desde el Carmelo de Tours en todo el mundo, a través de la palabra, a través de la prensa. Sobre todo a través del amor de las almas que ven los sufrimientos de la Iglesia en el dolor del rostro de Cristo.

La Hermana María de San Pedro entregó su alma el 08 de julio de 1848.

Venerable Hermano Juan Fromental

Nació el 27 de junio de 1895 en Chauvet Servieres, Lozere (Francia).

Su espíritu abierto le hizo elegir la formación misionera, que desarrolló en los centros que los lasallianos tenían con este fin. En Premia de Mar tuvo la ocasión de conocer y de frecuentar al Hermano Miguel Febres Cordero, llegado después a los altares. Los primeros años de su vida apostólica los pasó en Cuba, en las escuelas de Sancti Spiritus, La Habana y Güines.

El 10 de enero de 1925 llegó a México D.F., el pais que será su patria de elección. Durante los 27 años que estará en México D.F., será profesor en primaria y en comercio. Pero la obra más importante que él realizará será la fundación de una nueva Congregación religiosa de mujeres Hermanas Guadalupanas De La Salle a la cual dará como fundamento de su espiritualidad el espiritu de fe y de celo típico de los Hermanos y la Regla lasaliana.

La nueva Congregación recibió la aprobación diocesana el 12 de septiembre de 1962 y el 10 abril de 1976 fue reconocida de Derecho Pontificio con la aprobación del Papa Pablo VI. Murió el 5 de diciembre de 1978. Fue declarado Venerable en el año 2013.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Venerable María Crucificada de Jesús


María Costantini nació en la localidad de Corneto, provincia de Viterbo (Italia), en el seno de una familia noble. Abrazó la vida religiosa, entrando en el monasterio benedictino de Santa Lucía en 1733. Allí profesó sus votos en 1734 bajo el nombre de sor María Cándida. Según sus biógrafos, se sintió desilusionada, a causa de la falta de austeridad del monasterio.​

Siguiendo los pasos de su director espiritual, Pablo de la Cruz, fundador de la Congregación de la Pasión, María decidió colaborar con la fundación de la rama femenina del instituto. Así, se retiró de las benedictinas y, el 3 de mayo de 1771, con su nueva profesión dio inicio a las Monjas de la Congregación de la Pasión, más conocidas como monjas pasionistas. Desde entonces la religiosa fue conocida como María Crucificada de Jesús.

María Crucificada murió el 15 de noviembre de 1787. Fue proclamada venerable el 17 de noviembre de 1982, por el papa Juan Pablo II.

Venerable Juan Bautista Delaveyne

Juan Bautista Delaveyne (1653-1719) fue un monje Benedictino, que vivió en una pequeña aldea del centro de Francia, cerca de la ciudad de Nevers, en una época donde la miseria era extrema. Sin embargo, él llevaba una vida mundana y fácil, indiferente a la pobreza que le rodeaba. No obstante, las palabras que le dijo un religioso sobre su vida confortable, -“San Benito no vivía tan bien en Subiaco!”-, provocaron en él una transformación radical. Se convirtió en un hombre a la escucha de toda la miseria humana, a la escucha de la Palabra de Dios. Herido por las condiciones de vida inhumanas del pueblo de Saint Saulge, sintió una gran ternura por ellos. Así, mediante esta experiencia se le concedió conocer el corazón de Dios herido por la miseria del pobre y descubrir así su ternura por ellos. Al recibir esta revelación de la Caridad de Dios: “Dios es nuestro Padre, tiene por nosotros una ternura infinita” J.B.D. sintió en él, la urgencia de manifestarla. Fue así como propuso a algunas jóvenes comprometerse en el seguimiento de Cristo en el servicio de los pobres y asociarse para vivir esta aventura espiritual: “No tengan más asuntos que los de la Caridad, ni otros intereses que los de los desfavorecidos”.

Unas jóvenes respondieron a esta propuesta y se comprometieron a vivir esta “aventura espiritual” y hacerla fructificar. Nace así la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Nevers, que rápidamente se expandió por Francia, luego por el continente europeo, africano, asiático y sudamericano.

Fue declarado venerable en 1991.